La escena se repite y se agrava. Este miércoles, una vez más, la habitual marcha de los jubilados frente al Congreso de la Nación fue reprimida por fuerzas de seguridad con un despliegue que incluyó gases lacrimógenos, golpes y detenciones arbitrarias, entre ellas, a personas con discapacidad. La movilización, que se desarrollaba de manera pacífica y por la vereda, terminó marcada por la violencia institucional y el hostigamiento policial.
Entre los detenidos se encontraba el sacerdote Francisco “Paco” Olveira, integrante del colectivo Curas en Opción por los Pobres, quien fue arrestado por efectivos de la Policía Federal sin que mediara situación de violencia alguna. Según se informó, fue liberado tras la intervención de diputados nacionales de Unión por la Patria, pero minutos después volvió a ser detenido y trasladado en un camión celular, en un accionar que expone un preocupante ensañamiento.
El Padre Paco está claramente arriba de la vereda y lo bajan de un empujón a la calle para detenerlo. El gobierno está tan desbocado que ya no cumple ni su propio protocolo. Entraron en una espiral de barbarie y violencia tal que ya no hay ley que valga. Muy peligroso. pic.twitter.com/rJZha2R0bM
— Todo Negativo (@TodoNegativo) February 4, 2026
“Todo mal, todo quemado por el gas. Me detuvieron, me soltaron y me volvieron a detener”, relató el propio Olveira en un mensaje enviado desde el móvil policial, leído al aire por la periodista Nora Veiras. El sacerdote fue acusado de “resistencia a la autoridad”, una figura recurrente utilizada para justificar detenciones en contextos de protesta social.
La represión no se limitó al arresto del cura. Personas con discapacidad también fueron detenidas en medio del operativo; entre ellas una persona que no tenía una pierna y se movilizaba con muletas. La imagen generó fuerte indignación y fue registrada por periodistas que cubrían la protesta. Trabajadores de prensa denunciaron además el uso de gas pimienta contra quienes intentaban documentar los hechos, en una jornada atravesada por la tensión y la censura de facto.
🔴AHORA | Violencia y agresiones en le congreso.
❗️La Policía agredió al equipo de C5N📲 #C5N en vivo: https://t.co/9fxDe5Kt8s pic.twitter.com/JGnkQnYMOj
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Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) confirmaron al menos cuatro personas detenidas, algunas con imputaciones por lesiones, en un contexto que dista mucho de cualquier amenaza al orden público. A esto se sumó la presencia de Gendarmería, que reforzó un dispositivo ya sobredimensionado, con una desproporción evidente entre la cantidad de efectivos y los manifestantes.
Lejos de tratarse de un exceso aislado, lo ocurrido vuelve a encender alarmas sobre el rumbo represivo del Gobierno. Cuando jubilados, curas, personas con discapacidad y periodistas son tratados como enemigos internos, lo que se pone en riesgo no es el tránsito ni el orden, sino el derecho constitucional a la protesta. Reprimir no es gobernar: es disciplinar mediante el miedo y vaciar la democracia de contenido real.
Con información de Página 12 y Big Bang News.
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