La conflictividad social volvió a escalar en la provincia del Chaco tras el estallido del reclamo de los trabajadores del Ministerio de la Producción, quienes denuncian una quita salarial de entre el 85% y el 95% de sus ingresos. La situación derivó en protestas dentro y fuera de Casa de Gobierno, asambleas permanentes y una movilización multisectorial que desnuda el impacto del ajuste impulsado por el Gobierno de Leandro Zdero.
“Pasamos de cobrar un millón y medio a recibir apenas 400 mil pesos”, expresaron trabajadores del área, dando cuenta de un recorte que afecta de manera directa a unas 600 familias. El conflicto, que comenzó como un reclamo administrativo, se transformó rápidamente en un escenario de tensión social y política.
El foco del conflicto: el Fondo Estímulo Productivo
El detonante fue la eliminación del Fondo Estímulo Productivo (FEP), un adicional salarial vigente desde 2015 y respaldado por la Ley 2398-I. Según denuncian los empleados, la quita de este ítem representa la pérdida de un derecho adquirido y remunerativo, con consecuencias no solo para los salarios actuales sino también para las jubilaciones futuras.
Desde el Gobierno provincial que encabeza Leandro Zdero sostienen que el esquema era “irregular” y debía ser revisado. Sin embargo, los trabajadores aseguran que nunca hubo instancias reales de diálogo ni alternativas que amortigüen el impacto del recorte.

Oscar Dudik, en el centro de las críticas
El malestar tiene un nombre propio: el ministro de la Producción, Oscar Dudik. Delegados gremiales aseguran que la crisis se profundizó por la falta de firma de una resolución clave de bonificación, que debía concretarse antes del 20 de enero.
“Ya en noviembre nos habían bajado alrededor del 20% del sueldo, y ahora directamente nos sacan casi todo”, denunciaron. Para los trabajadores, la omisión administrativa no es un error técnico sino una decisión política que profundiza el ajuste.
Cuatro días de protesta en Casa de Gobierno
Desde comienzos de la semana, el séptimo piso de la Casa de Gobierno se convirtió en el epicentro del conflicto. Asambleas diarias, recorridas por los distintos pisos del edificio y protestas en el hall central y la vereda marcaron una escalada del reclamo.
La consigna es clara: “El sueldo no se toca”. Y el mensaje, contundente: sin respuestas, el conflicto seguirá creciendo.
Una protesta que ya es multisectorial
La movilización dejó de ser un reclamo sectorial. Trabajadores del interior provincial, productores, gremios como UPCP y ATE, personal de Salud, madres del INSSSEP y organizaciones nucleadas en la Multisectorial se sumaron a la protesta en Resistencia, marchando alrededor de la Plaza 25 de Mayo bajo custodia policial.
Durante la manifestación, el secretario general de ATE Chaco, Isaac Chaparro, fue categórico: “Cuando le sacan el salario a un trabajador, se lo sacan a sus hijos. Esto es un atropello a las familias”.
El dirigente también advirtió que el ajuste no se detiene en un solo ministerio: “Hoy le toca a Producción, mañana será otro sector. Si nos quedamos con los brazos cruzados, esto avanza”.

Un conflicto abierto y sin respuestas
Mientras el Gobierno provincial insiste en la necesidad de “ordenar” las cuentas públicas, los trabajadores denuncian que el ajuste se descarga sin miramientos sobre los salarios más castigados del Estado. La eliminación del FEP aparece, para los empleados, como un símbolo de una política de recorte que profundiza la precarización laboral.
Sin diálogo efectivo y con la amenaza de nuevas medidas de fuerza —incluidas acciones legales— el conflicto en el Ministerio de la Producción se consolida como una de las principales expresiones del malestar social en el Chaco. Y anticipa que la resistencia al ajuste recién comienza.
Con información de Chaco Ahora, El Destape y Perfil NEA.
ADEMÁS EN NEA HOY:










