En su nueva aparición ante el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente Javier Milei volvió a presentarse como el portavoz de una Argentina que, según su propio relato, habría dejado atrás la inflación, la pobreza, el déficit y la recesión. Frente a líderes políticos, empresarios y financistas del mundo, el mandatario libertario describió un escenario de recuperación económica y orden macroeconómico que, puertas adentro, no encuentra correlato ni en los indicadores oficiales ni en la vida cotidiana de millones de argentinos.
El discurso, de poco más de 30 minutos, combinó una fuerte carga ideológica —con citas reiteradas a autores de la escuela austríaca y la provocadora frase “Maquiavelo ha muerto”— con una enumeración de supuestos logros de gestión que fueron rápidamente cuestionados por economistas, analistas y hasta por datos del propio Estado.
Inflación: cifras infladas y silencios convenientes
Javier Milei aseguró en Davos que su gobierno logró bajar la inflación del “300% al 30%”, una afirmación que no se sostiene en ninguna serie estadística conocida. Durante la gestión anterior, la inflación interanual nunca alcanzó el 300%, y el Presidente volvió a omitir un dato clave: la liberación de precios y la devaluación inicial tras su triunfo electoral dispararon el costo de vida y pulverizaron salarios y jubilaciones.
Si bien la inflación interanual se desaceleró, el Índice de Precios al Consumidor acumula siete meses consecutivos de incremento en su medición mensual, mientras crecen las críticas metodológicas al INDEC por subestimar el peso real de tarifas y servicios básicos. El “éxito” desinflacionario, además, se apoya en una profunda licuación de ingresos que explica más el ajuste que la estabilidad.
Javier Milei en Davos: «Extirpamos un déficit fiscal de 15 puntos del PBI, bajamos la inflación del 300% al 30%, reducimos el riesgo país en 2500 puntos básicos e hicimos creer la economía».
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— El Cronista (@Cronistacom) January 21, 2026
Déficit: el superávit que no resiste auditoría
Otro de los pilares del discurso presidencial fue el supuesto fin del déficit fiscal, que Milei cuantificó en 15 puntos del PBI. Sin embargo, estudios privados ponen en duda esa afirmación. Un informe de la consultora 1816 reveló que, al computar la capitalización de intereses de la deuda, el Estado cerró 2025 con un déficit financiero cercano al 0,2% del PBI, unos USD 5.000 millones.
El superávit primario existió, pero fue mínimo y se explicó casi exclusivamente por recortes reales en partidas sensibles. Al sumar los intereses, el resultado vuelve a ser negativo. En otras palabras, el equilibrio fiscal que Milei exhibe en el exterior se sostiene sobre una lectura incompleta de las cuentas públicas.
Pobreza: el número estrella bajo sospecha
Como en cada intervención internacional, el Presidente insistió en que su gobierno logró una histórica baja de la pobreza. Según el INDEC, el indicador cayó del 52,9% al 31,6% en un año. Sin embargo, esa cifra despierta serias dudas.
Estimaciones privadas que corrigen la metodología —actualizando la canasta básica y ajustando la captación de ingresos en la EPH— ubican la pobreza en torno al 42%, es decir, 11 puntos por encima del dato oficial. La mejora, lejos de ser un derrumbe, aparece como moderada y en niveles comparables a los últimos tramos del macrismo o al cierre del gobierno de Alberto Fernández. El contraste entre relato y realidad vuelve a quedar expuesto.
Crecimiento sin empleo y con caída de la actividad
Milei también habló de crecimiento económico, pero evitó mencionar su composición. La recuperación se explica casi exclusivamente por sectores primarios de bajo impacto en el empleo y escaso valor agregado.
Según la consultora Equilibra, la actividad económica cayó 0,5% mensual en noviembre de 2025 y se mantiene estancada en la comparación interanual. Industria, construcción, comercio y transporte siguen en retroceso, mientras que se perdieron más de 270.000 empleos formales desde fines de 2023 y cerraron más de 20.000 unidades productivas en casi todo el país. El consumo, en tanto, apenas muestra un rebote técnico tras un desplome histórico en 2024.
Con Milei se vacía el auditorio en #Davos, quizás fueron al sepelio de Maquiavelo. pic.twitter.com/CmrFAXEjaU
— ZuritaCarpio (@ZuritaCarpio) January 21, 2026
Un discurso doctrinario, errores visibles y alineamiento externo
Más allá del contenido, la forma también llamó la atención. Durante su exposición, Milei cometió errores discursivos, repitió frases, se equivocó en palabras y tuvo momentos de “blanco” mientras leía su texto. Los furcios no pasaron inadvertidos y circularon rápidamente en redes sociales.
El Presidente habló además inmediatamente después de Donald Trump y alineó buena parte de su mensaje con el del mandatario estadounidense, tanto en el tono como en la crítica a organismos multilaterales y agendas internacionales, a las que volvió a calificar como “socialismo disfrazado”. Sin embargo, su intervención quedó opacada por el impacto político de Trump, que dominó la agenda del foro.
Con información de El Destape y Ámbito.
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