El sistema de vacunación argentino atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. La baja en las coberturas, sumada al avance de discursos negacionistas y la falta de políticas firmes de promoción desde el Gobierno nacional, generó preocupación en Corrientes, donde especialistas consultados por NEA HOY advirtieron sobre el riesgo real de reaparición de enfermedades que estaban eliminadas o bajo control.
El Jefe de Infectología del Hospital Llano y consultor del Hospital de Campaña, Fernando Achinelli, explicó que patologías como coqueluche, tétanos, entre otras, demostraron durante más de 50 años la efectividad de las vacunas. “Las vacunas son seguras, eficaces y previenen secuelas y mortalidad. Es fundamental que los padres lleven a sus hijos a vacunar”, afirmó.
Achinelli remarcó que la región de las Américas perdió su estatus de libre de sarampión, un retroceso provocado directamente por la caída de la vacunación. “Estamos hablando de enfermedades que ya no deberían circular. Si vuelven, es porque no estamos vacunando lo suficiente”, añadió.

Corrientes advierte: descenso de vacunas, aumento de riesgos
La Directora General de Epidemiología de Corrientes, Angelina Bobadilla, analizó la situación sanitaria y su vínculo con el avance de grupos antivacunas. En diálogo con NEA HOY, fue contundente: “Las vacunas son seguras y salvan vidas. El equipo de salud fue el primero en recibirlas y la evidencia científica que tenemos es enorme”.
Bobadilla alertó que la baja cobertura ya tiene consecuencias visibles: “Hace décadas que no se veía una internación por coqueluche ni una muerte por coqueluche. Eso se debe al déficit de vacunación”. También advirtió sobre el riesgo de un retroceso más amplio: “Si retrocedemos en vacunación, podemos tener poblaciones enfermas, guardias colapsadas e internaciones tanto en niños como en adultos”.
La funcionaria explicó además que la vacunación es un derecho y un pilar de la salud pública: “Tener un niño en silla de ruedas por poliomielitis hoy sería una pérdida del derecho al desarrollo y a la salud integral. Y se evita simplemente con una vacuna”.

Un escenario agravado por desinformación y falta de políticas claras
Los especialistas coincidieron en que el avance de discursos antivacunas no es casual: se da en un contexto en el que el partido del Gobierno nacional de Javier Milei habilitó espacios negacionistas, como el evento antivacunas realizado este año en el Congreso, que amplificó mensajes que ponen en riesgo la salud pública.
Bobadilla recordó que el sistema de vacunación argentino es “modelo en las Américas y en el mundo”, pero advirtió que ese capital histórico “hoy está amenazado por la falta de información rigurosa y por decisiones políticas que no priorizan la prevención”.
Pese al contexto, aseguró que en Corrientes hay stock de vacunas en los vacunatorios, aunque reconoció demoras en la llegada de las dosis contra COVID-19. “La que está en espera es la de COVID, que está próxima a llegar”, señaló.

El mensaje central: completar esquemas y confiar en la evidencia
Tanto Achinelli como Bobadilla insistieron en un punto clave: la vacunación es la herramienta más efectiva para prevenir enfermedades y evitar muertes. “Las vacunas llegan a nuestros brazos después de muchos estudios. Los efectos adversos están descritos y estudiados en millones de personas”, precisó Bobadilla.
Sobre la vacuna contra el dengue, explicó que puede generar un “pseudo dengue leve”, con erupción o febrícula, pero aclaró: “No es dengue, no enferma y no genera complicaciones”. En un escenario de desinformación creciente, los especialistas resaltaron la necesidad de recuperar la confianza en el sistema sanitario y recurrir siempre a fuentes oficiales, profesionales de salud y evidencia científica, para evitar que enfermedades ya controladas vuelvan a instalarse.
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