El Hospital Pediátrico “Juan Pablo II” confirmó en menos de una semana el segundo caso de miasis, una parasitosis producida por larvas de moscas que se alojan en heridas o zonas vulnerables de la piel. El nuevo diagnóstico corresponde a un bebé de dos meses de la ciudad de Corrientes, que se suma al caso de la niña de 11 años de Santo Tomé, ingresada días atrás con larvas en la cabeza.
La situación genera preocupación entre especialistas, especialmente por su vínculo directo con condiciones de higiene insuficientes, un factor determinante para que las moscas depositen sus huevos en la piel.
Miasis: una enfermedad que también afecta a bebés y niños
El pediatra Roberto Jabornisky explicó que los casos, si bien no son diarios, “aparecen cada tanto”, y recordó que la miasis no afecta únicamente a la infancia, aunque los niños suelen estar más expuestos. “Se asocia a una falta de limpieza en general, entre ello, lo de las heridas”, remarcó.
En esa línea, el médico Daniel Cerauni sostuvo que, en el NEA, las condiciones climáticas facilitan la presencia de moscas y, con ello, el riesgo de parasitosis. “Si el niño tiene pediculosis o heridas que no se lavan bien con agua y jabón, si no se lo baña o si la ropa no se plancha, se genera un caldo de cultivo para que la mosca instale sus huevos”, advirtió.
Los especialistas coinciden en que cualquier herida, por pequeña que sea, puede convertirse en una puerta de entrada si no se limpia y controla adecuadamente, especialmente en bebés y niños que no pueden advertir molestias o dolor de manera precisa.
Qué es la miasis y cómo se presenta
La miasis —conocida también como “bichera” o “gusanera”— ocurre cuando moscas de especies como Dermatobia, Cochliomyia o Chrysomya depositan sus huevos en heridas, pliegues o zonas húmedas del cuerpo. Las larvas, al eclosionar, se alimentan de tejidos vivos o fluidos.
Existen tres formas clínicas principales:
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Forunculoide: similar a un forúnculo, con secreción y larva visible.
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Lineal rampante: la larva migra bajo la piel dejando un rastro serpenteante.
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Subcutánea con tumores migratorios: produce inflamaciones dolorosas que aparecen y desaparecen.
El tratamiento puede requerir extracción mecánica, uso de ivermectina o procedimientos ambulatorios u hospitalarios, según la gravedad.

Cómo prevenir la miasis en niños y bebés
Los profesionales subrayan que la prevención está directamente ligada a la higiene, especialmente en zonas de clima cálido y húmedo como Corrientes.
Las recomendaciones principales incluyen:
- Mantener la piel limpia
Bañar a los niños diariamente y reforzar la higiene durante el verano.
- Revisar y limpiar todas las heridas
Lavar con agua y jabón, cubrirlas con apósitos limpios y cambiar las vendas a diario.
- Controlar el cuero cabelludo
La pediculosis puede generar pequeñas heridas que atraen moscas.
- Planchar la ropa
El calor ayuda a eliminar huevos o insectos adheridos a las prendas.
- Evitar la acumulación de basura o humedad en el hogar
Son entornos que favorecen la presencia de moscas.
- Consultar al médico ante cualquier lesión que supure o duela
Una atención temprana evita complicaciones.
Mientras los dos pacientes continúan internados, el mensaje de los especialistas es claro: la miasis puede prevenirse casi por completo con higiene, control de heridas y atención temprana, especialmente en niños pequeños, donde la parasitosis puede progresar con mayor rapidez.
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