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El embajador de Trump en Buenos Aires: una “bienvenida” con mensaje de subordinación política

Peter Lamelas asumió como embajador de Estados Unidos en la Argentina tras ser recibido por el canciller Pablo Quirno. Su llegada refuerza el giro proestadounidense del Gobierno de Javier Milei y reaviva las tensiones por sus declaraciones previas sobre Cristina Kirchner, China y las provincias argentinas.
Peter Lamelas Argentina
Peter Lamelas Argentina

El canciller Pablo Quirno recibió este lunes en el Palacio San Martín al nuevo embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, quien presentó copia de sus cartas credenciales y dio inicio formal a su misión diplomática en el país. “Es un honor recibirlo en una etapa de máximo nivel de relacionamiento bilateral”, publicó la Cancillería en redes, destacando el “impulso conjunto” de los presidentes Javier Milei y Donald Trump.

La designación de Peter Lamelas, un médico sin experiencia diplomática y vecino personal del magnate republicano, fue aprobada por el Senado norteamericano en septiembre. Desde su llegada al país, el embajador anunció que se reunirá con Milei para “profundizar la cooperación entre ambas naciones”.

Un embajador para el nuevo rumbo

La asunción de Lamelas marca otro paso en el alineamiento político y económico con Washington que impulsa Javier Milei. El Gobierno celebra lo que define como “la mejor sintonía bilateral en décadas” con la administración republicana, mientras promueve una agenda centrada en inversiones tecnológicas, energía y defensa.

Entre los proyectos que podrían integrar esa agenda aparece el Stargate Argentina, presentado por el Gobierno como un hito en cooperación tecnológica con OpenAI y Sur Energy, aunque la empresa de Sam Altman desmintió su participación directa.

Sin embargo, detrás del discurso diplomático se asoma un trasfondo más complejo: Lamelas no llega solo como representante político, sino como una figura ideológica afín a la línea dura del trumpismo.

El “centinela anti-China” y su visión sobre Cristina Kirchner

Meses antes de asumir, Lamelas había expuesto ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, donde delineó sin eufemismos su plan para la Argentina: Recorreré las 23 provincias para vigilar que no hagan acuerdos con los chinos”. Sus declaraciones, consideradas abiertamente injerencistas, generaron el repudio de gobernadores, legisladores y la embajada de China, que le advirtió que “no vea en China un espejo que refleje su propia lógica hegemónica”.

En el mismo discurso, Lamelas también apuntó contra Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de “fraude” y de haber recibido “favoritismo político” al cumplir prisión domiciliaria. Incluso llegó a vincularla —sin ninguna prueba— con el encubrimiento del atentado a la AMIA y con la muerte del fiscal Alberto Nisman, afirmando que “solo Dios sabe si estuvo involucrada”. Sus dichos fueron calificados como una agresión política sin precedentes hacia una dirigente argentina por parte de un futuro embajador estadounidense.

El canciller Pablo Quirno recibió este lunes en el Palacio San Martín al nuevo embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, quien presentó copia de sus cartas credenciales y dio inicio formal a su misión diplomática en el país.

Reacciones y críticas al intervencionismo

Desde distintos sectores políticos se expresaron repudios por las afirmaciones del diplomático, comparado por algunos con el “Spruille Braden del siglo XXI”, en referencia al embajador norteamericano que intervino en la política argentina en los años 40. El gobernador pampeano Sergio Ziliotto advirtió que “en nuestra provincia no aceptamos intromisiones externas que busquen disciplinarnos”, mientras que el fueguino Gustavo Melella señaló que “no es aceptable que un funcionario diplomático adopte una postura intervencionista y desconozca la soberanía de nuestras provincias”.

Desde el Congreso, la senadora Juliana Di Tullio instó al presidente Milei a “recordar que es el jefe de Estado de una nación soberana, no de una colonia”. El diputado Leopoldo Moreau fue más allá y sostuvo que las palabras de Lamelas “confirman desde dónde partió la orden para meter presa a Cristina”.

Incluso desde la izquierda, la exdiputada Myriam Bregman calificó como “inaceptable” que un representante extranjero opine sobre la justicia argentina o busque influir en las relaciones comerciales del país.

Una señal de alineamiento total

Lejos de marcar distancia, el Gobierno argentino eligió el silencio ante los antecedentes del nuevo embajador. Para Milei, la llegada de Lamelas simboliza la consolidación del eje político con Washington, en un contexto donde la Casa Blanca de Donald Trump impulsa una política exterior de tono imperial y confrontativo con China.

Con un discurso que mezcla fe religiosa, anticomunismo y negocios, Peter Lamelas encarna el nuevo rostro de la relación bilateral: un diplomático de perfil político, dispuesto a actuar más como supervisor que como mediador. Su llegada a Buenos Aires confirma una tendencia: la diplomacia argentina se subordina a una agenda extranjera que prioriza la ideología antes que la soberanía.

Con información de Página 12.

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