El Gobierno de Javier Milei decidió cerrar otro canal de acceso al dólar oficial. A partir de ahora, las billeteras virtuales y fintech ya no podrán ofrecer la compra de divisas al tipo de cambio más barato del mercado. El Banco Central justificó la medida como una “aclaración normativa”, aunque en los hechos representa una nueva restricción que golpea a miles de usuarios y desnuda la fragilidad del esquema cambiario en medio de la escasez de reservas.
La polémica se desató el martes, cuando apps como Cocos Capital y Mercado Pago suspendieron sin previo aviso la operatoria de dólar oficial. Ariel Sbdar, CEO de Cocos, dejó entrever que la orden fue directa: “Nos pidieron apagar”, respondió en redes sociales. Luego aclaró que fue el Banco Industrial (BIND), proveedor de divisas, quien exigió interrumpir de inmediato la venta “hasta nuevo aviso”.

La decisión alcanzó a buena parte del ecosistema fintech, que hasta ahora funcionaba como una vía rápida y digital para pequeños ahorristas. Aunque esas plataformas seguirán ofreciendo el dólar MEP —la opción financiera que se opera con bonos—, el canal más barato quedó cerrado de un día para otro.

El discurso oficial: «Las billeteras nunca estuvieron habilitadas para vender dólares»
Tras el malestar de los usuarios, el BCRA emitió un comunicado en el que insistió en que “no hay cambios normativos”. Según la versión oficial, las billeteras nunca estuvieron autorizadas a vender dólares oficiales porque esa operatoria solo corresponde a bancos y casas de cambio registradas.
“El BCRA regula la compra-venta de dólares y únicamente las entidades autorizadas pueden canalizar operaciones de moneda extranjera. No está permitido tercerizar”, señalaron. La aclaración, sin embargo, llegó después de que miles de personas denunciaran que no podían comprar divisas a través de sus billeteras virtuales, generando mayor desconfianza en la política económica del Gobierno de Javier Milei.

Tensión en el Banco Central: ¿un cepo encubierto?
Aunque Milei rechaza la palabra “cepo”, las decisiones que restringen el acceso minorista a dólares se acumulan. La salida de las billeteras del negocio oficial equivale a un endurecimiento silencioso: menos canales para dolarizarse, más presión sobre los mercados paralelos y mayor brecha cambiaria.
El dólar mayorista ya rozó los $1.450 y el minorista opera bajo tensión, mientras que las cotizaciones financieras y el blue siguen ampliando la distancia. Para los ahorristas, cada paso en esta dirección confirma lo que el Gobierno intenta negar: que el cepo no solo persiste, sino que se profundiza.
Un Gobierno sin dólares
El trasfondo de la medida está en la delicada situación de reservas del Banco Central. El Gobierno busca evitar cualquier salida adicional de divisas mientras espera auxilio financiero de Estados Unidos y del FMI. La promesa de “liberar el cepo” quedó relegada a un futuro incierto: hoy Milei depende de un salvataje externo para sostener la estabilidad mínima.
La prohibición de que las billeteras vendan dólar oficial es, en ese contexto, un síntoma claro. No se trata solo de una corrección formal de normativa, como insiste el Central, sino de una estrategia de supervivencia en un escenario de vaciamiento de reservas. Mientras tanto, los usuarios pierden confianza, las tensiones cambiarias se multiplican y el supuesto plan de apertura choca contra la realidad de una economía sin dólares.
Con información de C5N y El Cronista.
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