El intento del PAMI de despejar las sospechas de sobreprecios terminó en un efecto boomerang. La obra social utilizó su cuenta en X, ex Twitter, para desmentir las denuncias de compras irregulares. Pero la publicación no alcanzó a durar unas horas sin quedar sepultada bajo una catarata de quejas de los usuarios: falta de medicamentos, recortes en prestaciones, turnos demorados y un malestar generalizado que atraviesa a jubilados en todo el país.
Las respuestas de la publicación se transformaron en un mural del descontento. “Hace tres meses espero los audífonos y me dicen que no hay stock”; “los turnos con especialistas tardan cuatro meses, ¿y si me muero antes?”; “los pañales no llegan nunca y me los tengo que comprar con mi mínima de 200.000 pesos”. Los mensajes se multiplicaron como una radiografía de la crisis que atraviesa el PAMI.
“Hay topes, que esperen”
La periodista Ivy Cángaro fue una de las primeras en poner en palabras lo que ya circulaba en los pasillos de hospitales y consultorios. “En PAMI pusieron un tope a las atenciones médicas de los jubilados. Si alguno precisa atención, que espere. No hay plata.”, escribió en X. Y después agregó con obvia ironía: “Tienen, eso sí, para pagar 286.000 pesos anteojos que cuestan 36.000. No hay plata, dicen, mientras se escamotea la guita que es de los remedios para discapacitados. Y tan escasos están de recursos que Milei se va hoy a ver a Fátima Florez a Las Vegas, con seguridad, asistentes, avión presidencial, a un costo de un palo verde. Tu hijo o tu madre necesitan remedios, que esperen: hay prioridades”.
En PAMI pusieron un tope a las atenciones médicas de los jubilados. Si alguno precisa atención, que espere. No hay plata.
Tienen, eso si, para pagar 286mil pesos anteojos que cuestan 36 mil, se ve que no se dieron cuenta en PAMI.
No hay plata, te dicen, mientras se escamotean…
— Ivy Cángaro (@Ivy_Cangaro) September 1, 2025
El ruido fue fuerte. Milei canceló ver a Fatima Flores (aunque si va a viajar a Estados Unidos) y por su lado, el periodista oficialista Luis Novaresio salió a anunciar que los topes se habían eliminado. Sin embargo, organizaciones de jubilados creen que se trata apenas de un gesto antes de las elecciones de medio término del 26 de octubre.
Los jubilados marchan
El 3 de septiembre, la Unión de Trabajadores de Jubilados en Lucha (UTJEL) encabezó una protesta frente a la sede central del PAMI, en la Ciudad de Buenos Aires. Con carteles que decían “Nos roban la vejez” y “Medicamentos ya”, denunciando el vaciamiento del organismo y exigiendo la restitución de las coberturas gratuitas.
“PAMI es una fuente de negociados entre gobiernos, prestadores y proveedores”, denunció Ana Valverde, referente de UTJEL. Sus compañeros agregaron: “¿Por qué tienen que pagar los medicamentos los jubilados? ¿Por qué tenemos jubilaciones de hambre y miseria? Porque si es menos para nosotros, es más plata para repartirse entre los funcionarios corruptos y las empresas proveedoras de La Libertad Avanza (LLA) en el PAMI. Porque plata para la corrupción hay y también hay para los acreedores del Estado y al FMI”.
También reclamaron por la quita de medicamentos gratuitos, la demora en turnos, la falta de insumos básicos (como sillas de ruedas, audífonos, pañales) y la precarización de la atención. Además, expresaron que “las víctimas directas” de la gestión del presidente Javier Milei son los jubilados y pensionados porque, además de “quitarles los medicamentos con el 100% de descuento”, tampoco tienen la atención adecuada por parte de los profesionales, ni internaciones, ni cuidadoras.
Salta desmiente a Nación
Pero el problema no es en Capital Federal, en todo el país se escuchan más o menos los mismos reclamos ignorados. Desde la conducción nacional, el director Esteban Leguizamón aseguró que las coberturas “se mantienen al 100%”. Pero en Salta lo desmintieron. José Guerrero, del Centro de Jubilados San Joaquín, explicó: “Los remedios gratuitos existen solo para quienes cobran la mínima. Si te pasás por 100 pesos, pagás entre el 30% y el 60% del costo. Y los turnos se demoran hasta 4 meses, incluso para operaciones urgentes”.
Guerrero también denunció el desmanejo en la entrega de pañales: “En junio y julio no los entregaron, porque desde PAMI abruptamente cambiaron de proveedor y en ese tiempo no hicieron la entrega, antes era por las farmacias y no había problema; aquí no es problema de direcciones, sino entre PAMI y el proveedor”.

Mendoza también tiene problemas con la entrega de pañales
En vez de arreglar lo que no funcionaba, en varios lugares rompieron lo que si servia. En Mendoza hicieron un cambio en el sistema de distribución de pañales, que ahora se realiza por entrega domiciliaria a través de la empresa Urbano Express, y generó caos en toda la provincia.
Uno de los problemas fue que la gente, acostumbrada a retirar sus objetos en una oficina en Juan M. Fangio de Godoy Cruz, se encontraron con la oficina cerrada y un cartel que indicaba su nueva ubicación en Rodríguez Peña 4904, Coquimbito, en Maipú, otra localidad completamente distinta. La nueva sede, sin señalización visible ni acceso cómodo mediante transporte público, no figura correctamente en Google Maps, lo que dificulta aún más su localización.
En redes sociales, se multiplican los reclamos por falta de entregas, supuestas visitas que nunca se concretan, líneas de atención sin respuesta y una desorganización que afecta directamente al bienestar de los adultos mayores. A meses de haberse implementado el sistema, parece que continúan los reclamos.
Necochea: los pacientes oncológicos como rehenes
En Necochea, el testimonio de Mirian Salvador, paciente con cáncer de mama, hizo llorar a muchos. “Nos sacan del hospital donde nos salvan la vida y nos mandan a una clínica que no tiene oncólogos ni mastólogos”, denunció. La clínica Cruz Azul, a donde fueron derivados de manera masiva los afiliados de PAMI, no cuenta con la infraestructura mínima. “Nos cambian sin avisar, somos rehenes”, relató otra jubilada.
Mirian, no es la única, hubo otros testimonios de personas que descubrieron, recién cuando necesitaban la prestación, que ya no está en el hospital, sino en la clínica. “Nos cambian sin avisar. Somos rehenes”, escribió una mujer en redes sociales luego de ser informada en la oficina de calle 62 que había sido trasladada “inconsultamente”.
Pero la falta de información y organización no es lo peor del caso, lo más preocupante es la escasez de medicos de cabecera. PAMI no cuenta con la cantidad necesaria de profesionales así que hay demoras en turnos, derivaciones y seguimientos. Desde el municipio, se envió una carta documento a las oficinas centrales del PAMI solicitando que se revea esta medida, pero aún no hubo respuesta. Mientras tanto, los principales referentes de La Libertad Avanza en Necochea, el concejal Mariano Valeante y el candidato Juan Cerezuela eligieron llamarse a silencio.

Corrupción y bronca
A todo esto, las denuncias de sobreprecios en oftalmología, publicadas días atrás, alimentaron la indignación. ATE advirtió que PAMI quintuplicó el precio de lentes que en el mercado cuestan 36.000 pesos, pagándolos a 286.000. Lastimosamente no fue el único escándalo que hubo en el PAMI: exigencias de pagos a funcionarios de La Libertad Avanza para ser nombrados, familiares acomodados en cargos con sueldos millonarios y un organismo utilizado como caja política.
“EL PAMI debe ser devuelto a sus dueños: los trabajadores y jubilados, que todos los meses aportan. Deben abrirse los libros y debe haber juicio y castigo a los que vienen robando. Esos son los directos responsables de las muertes evitables y de la falta de tratamientos y atención. Basta de corrupción”, exigió UTJEL en su conferencia.
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