Jefe de Redacción de la revista Contraeditorial y director del sitio cultural Llibres. Ex jefe de Redacción de la Agencia de Noticias Télam, ex jefe de Redacción del diario Tiempo Argentino, ex Director del diario Crónica, ex director de las revistas Así e Historias de la Argentina Secreta y ex prosecretario de Redacción del diario Crítica de la Argentina.
Comunidad de futuro compartido, cooperación, multilateralismo, solidaridad y “ganar-ganar” fueron las expresiones más escuchadas esta semana en Beijing, durante la IV Reunión de Ministros del Foro China-CELAC, en la que el presidente Xi Jinping anunció cinco programas de desarrollo para América Latina y el Caribe (ALC).
El Foro China-CELAC busca confirmarse como un mecanismo de diálogo y cooperación, que funcione a partir del principio de destino compartido de la humanidad, como gustan destacar en Beijing.
En este contexto, uno de los objetivos al que apostó todas sus fichas el Gobierno chino fue ampliar al máximo la cobertura de clínicas de control de peso en los hospitales generales.
En la milenaria tradición china – y sobre todo en el confucianismo – la figura del “cielo” representa una fuerza moral superior, una especie de orden universal que rige nuestro devenir a través de la benevolencia, la rectitud y el respeto. Se trata de un término que está cargado de un significado trascendente, tanto desde lo espiritual como de lo filosófico, por lo que en China no suele invocarse para hablar de cualquier pavada o cuestión que no requiera de un mínimo nivel de reflexión.
Si bien todos los días se lanzan nuevos misiles en la guerra de aranceles que Estados Unidos declaró a medio mundo, las miradas del planeta se concentran en la madre de todas las batallas que el presidente Donald Trump viene librando con la República Popular China, que siempre tiene capítulos para destacar.