La 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande, celebrada el 12 de agosto en el Parque del Conocimiento de Posadas dejó algo más relevante para el futuro inmediato del Congreso: una posición común de las provincias del norte argentino que condiciona el apoyo legislativo a Javier Milei al cumplimiento de compromisos energéticos que, según los propios mandatarios, ya fueron prometidos y todavía no se tradujeron en hechos.
El anfitrión, Hugo Passalacqua, recibió a sus pares junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, en una jornada donde el reclamo central giró en torno a la creación de una tarifa eléctrica diferencial para las llamadas «zonas cálidas» y «muy cálidas«, un régimen que buscan equiparar con los beneficios que desde hace más de dos décadas reciben las provincias patagónicas por «zona fría«. El Gobierno necesita el aval del Senado para derogar buena parte de esos subsidios al gas, una reforma que ya cuenta con media sanción de Diputados pero que quedó frenada en la Cámara alta porque los gobernadores del norte entienden que no se cumplió lo pactado en su momento con el ministro Luis Caputo.
El esquema que proponen los mandatarios es simple en su lógica, aunque complejo en su implementación: acompañar la quita de subsidios a las zonas frías únicamente si, en paralelo o antes, se sanciona una ley -no un decreto ni una promesa verbal- que reconozca el mayor consumo eléctrico que enfrentan sus provincias durante el verano. «Queremos que sea por ley y no que quede librado a la buena voluntad de alguien que hoy te reconoce y mañana no«, resumió en su momento el catamarqueño Raúl Jalil, que ejerce la presidencia pro tempore del bloque.
Lo que plantea el gobernador Raúl Jalil es perfectamente atendible. Si reformamos el Banco Central, que el interior tenga tres representantes en su directorio y una mirada federal sobre qué activos son considerados seguros en el sistema financiero. Hoy, por ejemplo, el Central le…
— Eric German (@EricDavidGerman) August 16, 2026
A ese reclamo se sumó el de las provincias del NOA, golpeadas por los mayores costos y las interrupciones en el abastecimiento de gas desde que Vaca Muerta reemplazó a Bolivia como principal fuente de suministro. Tucumán, con sus industrias citrícola y sucroalcoholera -que según Osvaldo Jaldo sostienen más de 100 mil empleos-, pidió acelerar las obras de reversión del Gasoducto Norte. Misiones, en tanto, volvió a insistir en un punto que la distingue de casi todo el país: no cuenta con un solo tramo de gasoducto y depende de la leña como fuente energética industrial, un reclamo que Corrientes comparte casi en los mismos términos.
El encuentro sirvió además para ordenar una agenda más amplia, que incluyó la mejora del calado en la hidrovía Paraná-Paraguay, la reactivación de obras en rutas nacionales, la coordinación ante el fenómeno de El Niño y la continuidad de la promoción internacional de la marca Norte Grande. Pero el corazón político de la cumbre fue, sin dudas, la energía.
Desde el gobierno nacional
En la Casa Rosada leen la Asamblea de Posadas como una muestra de que los gobernadores aliados pueden actuar de manera coordinada frente al Ejecutivo, algo que obliga a repensar la estrategia legislativa para el resto del año. La derrota reciente del oficialismo en el Senado con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada -que debió perder en el camino su capítulo más sensible, el referido a la compra de tierras por parte de extranjeros- funcionó como una advertencia adicional: ni siquiera los gobernadores considerados dialoguistas garantizan acompañamiento automático cuando sienten que un proyecto les genera un costo político en sus propias provincias.
Santilli intensificó los viajes al interior, se sumó Caputo a algunas recorridas y el Gobierno llegó a ofrecer algo inusual hasta hace poco: redactar en conjunto con los gobernadores el proyecto de zonas cálidas, con una mesa de trabajo con la Secretaría de Energía y la posibilidad de que representantes provinciales viajen a Buenos Aires para participar del armado técnico de la norma.
El resto del temario que Milei quiere avanzar en el Congreso -el paquete de Presupuesto 2027, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el proyecto conocido como «Súper RIGI» y, sobre todo, la eliminación o suspensión de las PASO- aparece hoy sujeto a esa misma lógica de intercambios. Mientras las iniciativas ligadas a obras y financiamiento provincial encuentran terreno más fértil para el acuerdo, la reforma electoral enfrenta mayores resistencias, porque toca de manera directa la competencia territorial de 2027 y la construcción de alianzas propias de cada gobernador.
El bloque, de todos modos, está lejos de ser homogéneo. Ocho de los diez mandatarios estuvieron presentes en Posadas; los ausentes, Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja), mantienen una relación distante con la Casa Rosada desde que decidieron no sumarse al Pacto de Mayo. Entre los ocho restantes tampoco hay una postura uniforme: cada uno negocia según sus propios márgenes políticos y las presiones que reciben de sus legislaturas locales.
ADEMÁS EN NEA HOY:
Los gobernadores del Norte Grande definen en Posadas sus principales reclamos ante Nación
Inflación: el NEA marcó 2% en julio y es la región con mayor suba acumulada del año









