La tragedia que atraviesa Venezuela continúa agravándose. El Gobierno confirmó que 920 personas murieron y al menos 3.360 resultaron heridas como consecuencia de los dos terremotos que sacudieron el norte del país.
Mientras el número de víctimas sigue en aumento, cientos de rescatistas trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes entre los edificios derrumbados, especialmente en el estado de La Guaira, la zona más castigada por el desastre.
La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, actualizó el balance oficial y advirtió que todavía hay numerosas personas desaparecidas. Las autoridades no descartan que la cifra de fallecidos continúe creciendo a medida que avanzan las tareas de remoción de escombros.
Los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron con pocos minutos de diferencia y provocaron el colapso de viviendas, hospitales, escuelas y edificios públicos. Además de las pérdidas humanas, miles de familias quedaron sin hogar y debieron ser trasladadas a refugios temporales.

Un país movilizado frente a la catástrofe
Las autoridades venezolanas mantienen el estado de emergencia y coordinaron un amplio operativo de asistencia para los damnificados. En diferentes puntos del país se habilitaron centros de evacuación donde se distribuyen alimentos, agua potable, medicamentos y elementos de primera necesidad.
La magnitud de los daños también obligó a reforzar la infraestructura sanitaria con hospitales de campaña y equipos médicos enviados desde distintas regiones del país. Al mismo tiempo, organismos internacionales siguen de cerca la evolución de la emergencia y colaboran con asistencia técnica y humanitaria.
Las réplicas registradas desde el primer terremoto mantienen en alerta a la población y complican las tareas de rescate, ya que representan un riesgo adicional para quienes trabajan entre las estructuras colapsadas.

La ayuda internacional comienza a llegar
Frente a la dimensión de la tragedia, distintos países comenzaron a enviar asistencia humanitaria a Venezuela. En ese marco, Argentina despachó una misión integrada por rescatistas, brigadistas, personal médico e insumos para colaborar con las tareas de búsqueda y asistencia a los damnificados, sumándose al operativo internacional de ayuda que también cuenta con el apoyo de otras naciones y organismos de cooperación.
Mientras tanto, las autoridades venezolanas insisten en que las próximas horas serán determinantes para localizar personas con vida y asistir a las miles de familias que permanecen afectadas por uno de los desastres naturales más graves registrados en el país en las últimas décadas.
Fuente: El País, Página 12
ADEMAS EN NEA HOY:
Terremoto en Venezuela: La Guaira fue declarada zona de desastre tras los devastadores sismos









