La canasta de crianza difundida por el INDEC para mayo de 2026 mostró un nuevo incremento en los costos que enfrentan las familias argentinas para mantener a niños y niñas. El valor más alto corresponde al grupo de 6 a 12 años, donde el gasto mensual alcanzó los $665.950, consolidándose como el tramo etario más costoso.
El informe refleja una tendencia sostenida de aumento durante el último año, impulsada principalmente por el encarecimiento de los bienes y servicios esenciales. La medición busca cuantificar cuánto dinero necesitan los hogares para cubrir tanto los gastos cotidianos como el tiempo destinado al cuidado de los menores.
Criar hijos demanda cada vez más recursos económicos
Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) evidencian que la crianza representa una carga económica creciente para las familias. La canasta contempla cuatro grupos de edad, desde el nacimiento hasta los 12 años, y combina los gastos de consumo con el valor monetario del cuidado.
Para calcular el indicador, el organismo suma los costos de alimentación, vestimenta, transporte, salud y otros servicios básicos, junto con una estimación del tiempo que demandan las tareas de cuidado. Este último componente se calcula tomando como referencia la remuneración vigente del personal dedicado a la asistencia y cuidado de personas.
La evolución interanual muestra con claridad el aumento de los gastos. En el segmento de 6 a 12 años, la canasta pasó de $516.113 en mayo de 2025 a $665.950 en mayo de 2026, lo que representa un incremento de aproximadamente 29% en un año.

Los niños de 6 a 12 años concentran el mayor gasto
El informe señala que el grupo de 6 a 12 años presenta el valor total más elevado de la canasta de crianza. El principal motivo es el peso que tienen los gastos en bienes y servicios, que alcanzaron los $346.321 mensuales, el monto más alto entre todas las categorías analizadas.
Durante esta etapa se incrementan las necesidades vinculadas a la escolarización, la alimentación, la vestimenta y las actividades complementarias, factores que impactan directamente sobre el presupuesto de los hogares.
Aunque el componente correspondiente al cuidado disminuye a medida que los niños crecen, el aumento de los gastos cotidianos termina elevando el costo total de la crianza y convierte a esta franja etaria en la más exigente desde el punto de vista económico.

Qué incluye la canasta de crianza
La medición desarrollada por el INDEC incorpora dos dimensiones centrales. Por un lado, contempla los gastos necesarios para adquirir bienes y servicios indispensables para el desarrollo infantil. Por otro, busca asignar un valor económico al tiempo que las familias destinan al cuidado de los menores.
Para calcular ese componente, el organismo utiliza como referencia el salario correspondiente a la categoría de Asistencia y Cuidado de Personas del régimen de trabajadoras de casas particulares.
Además, la metodología descuenta las horas que los niños permanecen en establecimientos educativos públicos. En el nivel inicial se consideran tres horas diarias de escolaridad, mientras que en el nivel primario se descuentan cuatro horas por jornada, reduciendo así el tiempo de cuidado valorizado.

Las limitaciones que pueden elevar el costo real para las familias
Si bien la canasta constituye una referencia estadística importante, el propio informe reconoce algunas limitaciones metodológicas que podrían generar diferencias respecto del gasto real que enfrentan los hogares.
Una de ellas es la exclusión de adolescentes mayores de 12 años del componente de cuidado. Aunque el organismo admite que las necesidades continúan en esa etapa, considera que la carga horaria disminuye y deja de incluirla en el cálculo. Esto implica que los costos reales de muchas familias con hijos adolescentes no quedan completamente reflejados.
Otro aspecto relevante es que la metodología supone la asistencia a la escuela pública, descontando las horas de permanencia en el sistema educativo. Sin embargo, las familias que recurren a establecimientos privados, jornadas extendidas o servicios adicionales de cuidado pueden afrontar gastos considerablemente superiores a los estimados por el indicador.

Diferencias regionales y hogares con varios hijos
El informe también advierte que los valores de bienes y servicios se calculan utilizando la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires, una referencia que puede no coincidir con la realidad de otras regiones del país, donde los precios presentan comportamientos distintos.
Asimismo, en los hogares con más de un niño la metodología considera únicamente el tiempo de cuidado requerido por el menor que demanda mayor atención. Esta decisión técnica puede derivar en una subestimación del esfuerzo económico y de tiempo que implica la crianza simultánea de varios hijos.
A ello se suma que algunos datos utilizados en la elaboración de la serie estadística pueden tener carácter provisorio o estimado, lo que introduce un margen de revisión futura en determinadas categorías.

Fuente: INDEC
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