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“Ya perdimos ocho salarios”: trabajadores universitarios del NEA denuncian un deterioro histórico

En diálogo con NEA HOY, Liza Hortt, secretaria general de ATUN, trazó un duro diagnóstico sobre la crisis universitaria en el NEA: denunció la pérdida acelerada del poder adquisitivo, el congelamiento salarial impulsado por el gobierno de Javier Milei, el crecimiento de renuncias docentes por ingresos que no alcanzan ni para el transporte y un sistema que —según advirtió— se sostiene “subsidiado” por sus propios trabajadores en medio del desfinanciamiento.
"La universidad pública es el último reducto de ascenso social. Esto le está cercenando la oportunidad a muchos jóvenes", expresó Hortt a NEA HOY. Foto: Gentileza.

La situación de los trabajadores universitarios atraviesa uno de sus momentos más críticos en años. Así lo advirtió Liza Hortt, secretaria general de ATUN, quien describió un escenario de deterioro sostenido del poder adquisitivo, conflictos laborales en aumento y un sistema que comienza a resentirse en todos sus niveles.

«La realidad es la misma que teníamos en enero del 24, solo que más agudizada», señaló. Según explicó, los salarios permanecen prácticamente congelados desde entonces: «Nos subieron una vez el salario un 3% y después empezaron con cuotitas del 1 o 1,2%, mientras que la inflación nunca bajó del 2,4%. Mes a mes hemos ido perdiendo».

En ese contexto, aseguró que la pérdida es profunda: «Si hablamos de poder adquisitivo, ya hemos perdido ocho salarios. El 80% de nuestro poder adquisitivo se esfumó».

Hortt cuestionó la falta de respuesta del Ejecutivo frente a la Ley de Financiamiento Universitario: “Fue aprobada dos veces en el Congreso y la justicia dijo tres veces que debe aplicarse, pero el gobierno la está incumpliendo”. Foto: Gentileza.

Salarios bajos y renuncias en aumento

El impacto es aún más grave en algunos sectores del sistema universitario. Hortt advirtió que los docentes jóvenes y con menor jerarquía están por debajo de la línea de indigencia: «Los que recién ingresan no llegan a 500.000 pesos. Son profesionales ultra calificados y están cobrando eso».

En el caso de los no docentes, la situación tampoco escapa a la crisis: «Trabajamos de 7 a 8 horas por día y tenemos un básico de 860.000 pesos. Estamos bajo la línea de la pobreza».

Este deterioro salarial ya comienza a generar consecuencias concretas en el funcionamiento del sistema. «Se está empezando a notar que docentes con pocas horas cátedra están renunciando para salir a buscar otro trabajo, porque esos 450 o 500 mil pesos no les alcanza ni para pagar el transporte», explicó.

Desfinanciamiento y funcionamiento en riesgo

Para Hortt, el problema no es solo salarial sino estructural. Denunció que el gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, mantiene una política de desfinanciamiento selectivo.

«La Nación manda partidas extraordinarias para equipamiento o infraestructura, pero no toca el presupuesto universitario ni la paritaria salarial», afirmó. Y agregó: «¿De qué te sirve tener el último equipamiento si al personal no le actualizás los salarios?».

En ese marco, sostuvo que el sistema se sostiene a costa del esfuerzo de sus propios trabajadores: «Los docentes, investigadores y no docentes estamos subsidiando que las universidades públicas mantengan sus puertas abiertas».

Este miércoles los trabajadores universitarios se manifestarán frente al Rectorado de la UNNE en Corrientes. Foto: UNNE Medios.

El impacto también alcanza a los estudiantes. «Muchos están buscando trabajo de lo que sea, y eso resiente la calidad del estudio. Carreras de cuatro años pasan a durar seis o siete», advirtió.

Además, alertó sobre la pérdida de recursos humanos estratégicos: «Más de la mitad de los becarios de investigación no se renovaron. Son años de formación que se pierden».

Medidas de fuerza y conflicto en escalada

Frente a este escenario, el conflicto lejos está de resolverse. Desde el inicio del ciclo lectivo, los distintos sectores universitarios llevan adelante acciones de visibilización. «Estamos con charlas en aulas, volanteadas, carpas itinerantes y clases públicas», detalló Hortt.

Como parte del plan de lucha, confirmó nuevas medidas: «Vamos a estar frente al rectorado el miércoles 15 de abril de 11 a 15 horas con todos los sectores«, La convocatoria incluye a docentes, no docentes, investigadores y estudiantes.

Asimismo, anticipó que el conflicto podría profundizarse: «Si esto no se soluciona, tendremos que ir tomando otras medidas, como paros continuos».

En paralelo, cuestionó la falta de respuesta del Ejecutivo frente a la Ley de Financiamiento Universitario: “Fue aprobada dos veces en el Congreso y la justicia dijo tres veces que debe aplicarse, pero el gobierno la está incumpliendo”.

La secretaria general de ATUN anticipó que el conflicto podría profundizarse: «Si esto no se soluciona, tendremos que ir tomando otras medidas, como paros continuos». Foto: Gentileza.

Un sistema en tensión

Para la dirigente sindical, la crisis universitaria no es un hecho aislado sino parte de un proceso más amplio: «La universidad pública es el último reducto de ascenso social. Esto le está cercenando la oportunidad a muchos jóvenes».

Y concluyó con una advertencia sobre el rumbo del conflicto: «Todo es como un dominó: si a uno le va mal, empieza a irle mal a todos».

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