La política económica y el esquema de ajuste fiscal que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei ha consolidado un escenario de asfixia para las provincias, con Formosa y sus habitantes entre los blancos principales. Según un reciente estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los y las formoseñas se ubican terceros como los más afectados de todo el país por la reducción de transferencias automáticas y no automáticas por habitante en el periodo comprendido entre noviembre de 2023 y febrero de 2026.
Este retroceso solo es superado a nivel nacional por las provincias de La Rioja y Tierra del Fuego, posicionando a Formosa en el podio de los distritos que más recursos perdieron para sostener el superávit del Gobierno nacional.
La dimensión real del golpe se observa al analizar el dato per cápita de las transferencias totales (automáticas y no automáticas): cada formoseño y formoseña dejó de percibir un promedio de $1.776.433 en este periodo, que se compara con lo distribuido en 2023. Si se traslada esta cifra a moneda extranjera, la pérdida asciende a US$ 875 por habitante.

El doble golpe: Recesión y Decisión Política
El informe del IARAF desglosa que la caída de recursos por persona en Formosa provino de dos frentes que actúan como una tenaza sobre la ciudadanía:
- Transferencias Automáticas: Vinculadas directamente a impuestos como IVA y Ganancias, cuya recaudación cae al haber un bajo consumo y ventas por el piso: un correlato directo de la desprotección a la industria nacional, paralización de la obra pública y apertura indiscriminada de importaciones que provocó despidos masivos y cierre de empresas. Debido a la parálisis de la actividad económica y el derrumbe del consumo inducido por el modelo nacional, la provincia sufrió una merma de $891.314 por habitante.
- Transferencias No Automáticas: Aquellos fondos que el Gobierno Nacional decidió recortar por voluntad política, como el Fondo de Incentivo Docente (FONID) o las partidas para obras públicas. La pérdida por este concepto fue de $885.119 por cada formoseño.

Contrastes con el centralismo porteño
Mientras Formosa enfrenta un ajuste promedio de $885.119 por habitante en transferencias no automáticas, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se consolida como la única ganadora del modelo. Beneficiada por una medida cautelar de la Corte Suprema, CABA fue la única jurisdicción que registró un incremento neto de este tipo de recursos en $285.844 per cápita, con lo cual sumando la totalidad de las transferencias logró un aumento de $179.340 por habitante.

Esta disparidad evidencia el carácter centralista de la gestión de Milei, que mientras asfixia a las provincias garantiza el flujo de fondos al distrito más rico del país.
Ante esta quita, el Gobierno de Formosa redireccionó fondos propios para que esa pérdida de $1.776.433 por habitante no tenga un impacto mayor, continuando obras paralizadas por Nación, otorgando aumentos salariales por encima de la inflación y cubriendo conceptos como el FONID que fueron eliminados por el Ejecutivo nacional.
Los números del IARAF confirman que el ajuste recae directamente sobre el bolsillo y la calidad de vida de cada habitante del país. La concentración de fondos en distritos con mayor poder económico abre un nuevo capítulo en la discusión por el federalismo en la Argentina. De cara al futuro, el modelo libertario redefine el rol del Estado nacional y obliga a las jurisdicciones a reinventar sus estrategias para intentar garantizar derechos básicos.
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