El Hospital de Alta Complejidad «Pte. Juan Domingo Perón» (HAC) de Formosa realizó un nuevo trasplante hepático de emergencia a un paciente de 57 años oriundo de la ciudad de Clorinda, quien había sido derivado con un cuadro de hepatitis fulminante, una enfermedad aguda de rápida evolución que puede provocar insuficiencia hepática severa. La historia de Víctor, un docente y director de escuela de Clorinda que atravesó una situación crítica, fue muestra de cómo la rápida intervención de médicos, hospitales y equipos especializados puede cambiar el destino de una persona en cuestión de horas.
En menos de 48 horas, el equipo médico completó la evaluación integral pretrasplante y logró incorporarlo a la lista de espera de emergencia nacional, debido al alto riesgo que presentaba su condición clínica. A través del trabajo articulado entre el personal del HAC y el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), se consiguió un órgano compatible que permitió avanzar con la intervención quirúrgica que salvó la vida de Víctor.
El trasplante fue realizado por el equipo especializado del hospital y se desarrolló sin complicaciones inmediatas. «Los médicos después nos dijeron que lo que pasó fue casi un milagro. El cuadro era fulminante y si el trasplante no se hacía a tiempo, Víctor tenía horas de vida. Para nosotros fue un trabajo médico indescriptible, porque todo ocurrió muy rápido y en el momento justo apareció el donante», comentó Aba Segovia, esposa del docente clorindense.
Su atención en Clorinda fue vital: «Víctor se realizó varios estudios que detectaron valores muy elevados, en la Clínica los doctores solicitaron la derivación para su rápida atención», explicó Aba. «Quiero hacer un agradecimiento especial al Hospital de Clorinda, al doctor Felipe Arnero y al trabajo de la ambulancia, porque gracias a ellos pudimos llegar a tiempo, por el apoyo y el cuidado que nos brindaron en todo momento», detalló.
El valor de la salud pública
Desde el Hospital de Alta Complejidad destacaron el trabajo coordinado entre los profesionales de distintas áreas que participaron en el proceso, así como la capacidad del sistema público de salud provincial para responder ante situaciones críticas que requieren intervenciones de alta complejidad. Aba valoró la atención humana del hospital: «No tenemos palabras para agradecer. No fue solo un trabajo profesional, fue un equipo humano impresionante. Los médicos nos hablaban con mucha contención, nos explicaban todo y nos acompañaban en cada momento. Nos trataron como si fuéramos parte de su familia».
Asimismo, remarcaron que estos procedimientos son posibles gracias a la disponibilidad de recursos humanos especializados, infraestructura adecuada y tecnología médica avanzada, además de la importancia de la donación de órganos, un gesto solidario que permite salvar vidas y brindar nuevas oportunidades a pacientes en situaciones límite. «Es darle una oportunidad a otra persona que tal vez no la tiene. En nuestro caso, gracias a ese gesto hoy Víctor está con vida», sostuvo Aba. «El doctor nos llamó y nos dijo que había aparecido un donante: un chico joven, de 18 años, de Córdoba. Hablamos con su familia, estaremos eternamente agradecidos por este acto».
Ver esta publicación en Instagram
El alta y el acompañamiento de la comunidad
Luego de atravesar días de internación y un proceso de recuperación que fue seguido con atención por su entorno, Víctor recibió el alta médica y pudo regresar a su hogar junto a su familia. La noticia fue celebrada por colegas, alumnos y vecinos de Clorinda, quienes estuvieron pendientes de su evolución desde el primer momento.
Su esposa destacó el acompañamiento permanente de la comunidad educativa y de la ciudad. «Víctor es muy querido en Clorinda porque trabaja en la educación. Cuando la gente se enteró de lo que estaba pasando, toda la ciudad empezó a preguntar por él», contó. «Sus alumnos, colegas y amigos mandaban mensajes todo el tiempo. También se organizó una cadena de oración muy grande y muchísima gente fue a donar sangre», agregó.
La historia de Víctor refleja cómo, ante una situación límite, la inversión en salud pública, la articulación entre hospitales, profesionales de la salud y organismos nacionales puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. También pone en primer plano el valor de la donación de órganos y el compromiso de una comunidad que acompañó de cerca cada paso de su recuperación. Hoy, de regreso en su hogar y rodeado del afecto de su familia, alumnos y colegas, el docente clorindense inicia una nueva etapa que fue posible gracias a la rápida intervención médica y a un gesto solidario que le devolvió una segunda oportunidad de vida.
ADEMÁS EN NEA HOY:










