Febrero consolidó una tendencia preocupante: la recaudación tributaria registró una caída del 9,5% real interanual, marcando el séptimo mes consecutivo en terreno negativo. Con una inflación mensual del 2,6% (IPC febrero 2026), los ingresos del Estado volvieron a perder contra los precios, profundizando el deterioro de las cuentas públicas y, en consecuencia, de la coparticipación que reciben las provincias.
Desde julio de 2025, los ingresos tributarios pierden frente a la inflación, en un escenario que compromete tanto el superávit fiscal que defiende el Presidente Javier Milei como la sostenibilidad de las cuentas provinciales.
El impacto no es menor: para el conjunto de las jurisdicciones y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la caída implicó que en febrero se distribuyeran $500.000 millones menos que en el mismo mes del año pasado. La contracción de la masa coparticipable opera de manera automática y sin margen de negociación política: cuando cae la recaudación, caen los recursos provinciales.
SÉPTIMO MES CONSECUTIVO DE CAÍDA REAL INTERANUAL DE LA RECAUDACIÓN
En febrero la recaudación tributaria registró una caída del 9,5% real interanual (IPC feb/26: 2,6%)
➡️ Derechos de exportación: se desplomaron por segundo mes consecutivo 39,5% real interanual (40,6% en enero),… pic.twitter.com/N01YMkeWpI
— Hernán Letcher (@hernanletcher) March 2, 2026
Según detalló el economista Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el retroceso fue generalizado y sin excepciones relevantes entre los principales tributos.
El golpe más fuerte volvió a registrarse en los derechos de exportación. Las retenciones se desplomaron 39,5% real interanual, luego de haber caído 40,6% en enero. La merma responde directamente a la reducción de alícuotas aplicada sobre productos agrícolas, una decisión que alivia al sector exportador pero achica los ingresos fiscales en un momento de fuerte tensión financiera.
El IVA-DGI —considerado el principal indicador indirecto del nivel de actividad— se contrajo 3,2% real interanual. La caída se explica en buena medida por la menor recaudación del IVA Aduanero tras la derogación de la suspensión de los certificados de exclusión, lo que redujo la percepción tributaria sobre importaciones.

En este sentido, las retenciones retrocedieron 39,5% real interanual, luego de haber caído 40,6% en enero. La baja responde en parte a la reducción de alícuotas aplicada por el Gobierno, lo que achica el margen fiscal en momentos en que se aproxima la liquidación de la cosecha gruesa.
También registraron retrocesos los derechos de importación (-26,5%), los impuestos internos coparticipados (-16,4%) y Bienes Personales (-13,5%). El cuadro es homogéneo: no hay tributo que esté traccionando la recaudación. Aun cuando sectores como minería y energía muestran dinamismo, la debilidad del consumo interno se traduce en menor recaudación.

Gobernadores en alerta
En la provincia de Buenos Aires, el Gobernador Axel Kicillof cuestionó con dureza el rumbo económico durante la apertura de sesiones legislativas. «Después de más de dos años de gobierno, no se produjo una recuperación rápida, en V corta, ni de ninguna clase», afirmó. Su Ministro de Economía, Pablo López, precisó que «en febrero, la coparticipación a la PBA y al conjunto de provincias cayó un dramático 9% real», y advirtió sobre un «círculo vicioso» de caída de ingresos, consumo y empleo.
Desde Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo —quien ha acompañado iniciativas clave del oficialismo— reconoció el impacto: «En lo que va de febrero la coparticipación nacional en Tucumán cayó 10 mil millones de pesos y vamos a terminar con una caída de casi 15 mil millones comparado con enero». Y agregó una definición política: «La Argentina no está bien».
Desde la asunción del Gobierno nacional, la PBA lleva perdidos $22,2 billones por recortes de programas, obras paralizadas, deudas directas y el impacto de la política económica que deteriora la producción y la recaudación tributaria.
Atravesamos un ahogo financiero inédito👇🏻 pic.twitter.com/QYRWxOzbwv
— Pablo J. López (@PabloJ_LopezOK) February 21, 2026
El trasfondo del debate es la sostenibilidad del superávit fiscal que el Gobierno nacional exhibe como principal logro. Economistas advierten que el margen para nuevos ajustes es limitado: avanzar sobre subsidios podría reavivar la inflación, mientras que el congelamiento de bonos y salarios tiene un impacto fiscal acotado y un alto costo social.
En este contexto, la caída sostenida de la recaudación plantea una incógnita central: cuánto tiempo podrán resistir las provincias un esquema de menores transferencias automáticas, obras paralizadas y deudas pendientes de la Nación, en un escenario donde el consumo no repunta y la recuperación prometida no llega a la economía real. El desafío, coinciden en varias gobernaciones, será evitar que el ajuste recaiga una vez más sobre la inversión pública y el empleo, en un año que se anticipa complejo para las economías regionales.
Con información de La Política Online y El Centro de Economía Política Argentina (CEPA)
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