En el marco del crecimiento del conflicto entre los trabajadores del Hospital Garrahan y el Gobierno nacional de Javier Milei, la referente de ATE Garrahan Verónica Moria Pietropablo advirtió sobre una serie de medidas que, según denunció, configuran un intento de desmantelamiento de la principal institución pediátrica del país. Sumarios, cesantías, contratos precarizados y un fuerte deterioro de las condiciones laborales forman parte del escenario que atraviesa el hospital.
“Lo que está sucediendo es que el Gobierno está avanzando con el intento de desmantelamiento del hospital y nos está atacando por diferentes frentes”, afirmó Pietropablo, al referirse a los sumarios iniciados contra activistas y delegados que el 30 de octubre se manifestaron en la dirección del hospital.
Según explicó, aquella jornada tuvo como detonante los fuertes descuentos salariales aplicados tras los paros del mes anterior. “Muchas compañeras del jardín Quiero Mimos, de instrumentación quirúrgica y de enfermería recibieron descuentos de hasta 600 mil pesos en sueldos que eran de un millón de pesos en ese momento. Básicamente estaban sacando el sustento a las familias de nuestros compañeros”, sostuvo.

La dirigente sindical remarcó que la protesta fue pacífica y no afectó la atención ni el funcionamiento del hospital. “La manifestación fue pasiva, no rompimos nada ni ensuciamos nada. Las inscripciones se hicieron en pizarrones y en carteles escritos a mano. Hicimos una permanencia de aproximadamente cuatro horas y después nos retiramos, con lo cual no hubo ningún perjuicio para el hospital”, señaló.
En ese contexto, Pietropablo denunció una nueva avanzada sobre el personal contratado. La semana pasada, indicó, “a 71 compañeros que estaban contratados, cobraban aguinaldo y tenían vacaciones, les comunicaron que su contrato había finalizado el 31 de diciembre”. Desde el 1° de enero, agregó, quedaron sin vínculo laboral y se les advirtió que, si no aceptaban pasar a monotributo, no serían recontratados ni cobrarían las guardias de enero.
A esta situación se sumaron resoluciones del área jurídica del Consejo de Administración. “Este martes nos llegaron resoluciones donde quieren cesantear a unos 10 compañeros y suspender a todo el resto de los que habíamos sido sumariados en diciembre”, detalló.
Para la referente de ATE, estas decisiones confirman un rumbo ya denunciado por los trabajadores. “Están mostrando que teníamos razón el año pasado: quieren destruir el hospital Garrahan”, afirmó, y cuestionó el reciente aumento salarial otorgado por la gestión nacional. “Por más que hayan dado ese aumento, hoy casi no nos sirve porque estamos pagando Impuesto a las Ganancias”.

En ese sentido, explicó que el incremento no se encuadró en la Ley de Emergencia Pediátrica. “No están aplicando la ley, dieron un aumento por fuera de la emergencia pediátrica y ahora muchos compañeros están pagando Ganancias cuando apenas llegan a la canasta familiar”, subrayó.
El impacto de este escenario, advirtió, se refleja en el clima laboral y en la salud del personal. “Esto genera un malestar dentro del hospital que hace que la gente renuncie”, afirmó, y recordó que en 2019 se conformó una comisión de insalubridad para evaluar las condiciones de trabajo. “Tenemos 10 mil licencias psiquiátricas por año, cinco suicidios en los últimos seis años y un desgaste en la salud física y mental que se ve en los pasillos”, agregó.
Pietropablo también apuntó contra la política del Gobierno nacional hacia los trabajadores de la salud. “El conflicto no para porque el Gobierno no para de atacarnos. Tiene medidas antiobreras permanentes, nos quiere desprestigiar y empieza a generar fantasmas que no existen”, sostuvo.

En ese marco, destacó que el reclamo no es solo laboral. “Nosotros estamos defendiendo nuestros puestos de trabajo y el acceso a la salud pública de un montón de infancias que no tienen otra manera de recibirla. Nuestro hospital hace atención de alta complejidad y no cobra un peso”, afirmó, al tiempo que advirtió que el desgaste permanente está provocando la pérdida de profesionales.
La dirigente sindical también cuestionó duramente a la conducción del hospital y relató situaciones que, a su entender, evidencian el abandono de responsabilidades. “Cuando un trabajador dice que se tiene que ir de la guardia porque no tiene contrato y no le van a pagar, la respuesta es ‘andá, nadie te va a decir nada’. No les importa quién hace las determinaciones, ni si hay pacientes internados de alta complejidad que dependen de ese trabajo. No les importa si el hospital queda vacío”, denunció.
“Estamos frente a un nivel de cinismo y de abandono de funcionarios públicos”, afirmó Pietropablo, y conluyo “está ahí para garantizar que el hospital funcione y se desarrolle, y hace todo lo contrario”.
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