Desde muy chico, Alejo Pérez Esquivel encontró en la natación algo más que un deporte: un espacio de libertad, disfrute y superación personal. Su historia es la de un joven con discapacidad que no se resigna, que entrena, compite y sueña con representar a su provincia y al país, y que hoy enfrenta un nuevo desafío: viajar a Buenos Aires para iniciar su preparación en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD).
“El sueño de Alejo empezó a los 12 años, cuando comenzó a competir en diferentes competencias de la provincia”, relató a NEA HOY su mamá, Karina Pérez Esquivel, quien lo acompaña de manera permanente en cada paso de su camino.
Ese primer contacto con la competencia marcó un antes y un después. “El año pasado empezó a competir en la Liga Paralímpica Argentina, se fue dando cuenta de que le gustaba competir, que tenía potencial para la natación adaptada, y ahí empezó a participar de todos los torneos que pudo”.
Ver esta publicación en Instagram
Ese crecimiento sostenido tuvo un reconocimiento clave en 2026, cuando Alejo fue convocado por la Secretaría de Deportes de la Nación para integrar un programa de fortalecimiento y acompañamiento a jóvenes deportistas destacados.
“Alejo es el único convocado de la provincia de Corrientes en natación adaptada. Eso es algo muy importante, porque representa a la provincia y porque este programa tiene una mirada federal y nacional, pensando en deportistas que en el futuro puedan representar a la Argentina fuera del país”, destaca Karina.
El camino de Alejo en el agua comenzó mucho antes de las medallas y los torneos. “Empezó con hidroterapia, siempre fue con placer a las clases de natación. Le gustaba, era como un lugar único para descansar. Alejo es feliz en el agua”, cuenta su mamá. Con el tiempo, ese disfrute se transformó en compromiso y responsabilidad. “Durante los primeros Juegos Evita en los que participó, me dijo algo que me quedó grabado: ‘yo tengo que ocuparme y ser lo mejor porque yo ya soy un nadador profesional’”.
“Desde ese primer Evita que tuvo a los 12 años, su vida cambió”, afirma Karina sin dudar. La natación no solo fortaleció su cuerpo, sino también su autoestima y su proyecto de vida.
Alejo convive con parálisis cerebral, epilepsia refractaria y un bajo grado de autismo, pero lejos de quedarse quieto, transforma cada obstáculo en motor. “Alejo no se queda quieto, todo el tiempo está pensando qué va a hacer para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Siempre está pensando en el otro, en armar un proyecto, en ayudar”, cuenta su mamá. Además de la natación, el joven tiene otra gran pasión: el chamamé. “Es algo que la vida le permitió: dedicarse a sus dos pasiones”.
El próximo desafío ya tiene fecha: el 9 de febrero, Alejo deberá presentarse en Buenos Aires junto a su profesor para comenzar las actividades en el CENARD. Sin embargo, el sueño necesita del acompañamiento de todos. “Lo que estamos buscando es que Alejo pueda continuar su carrera. La natación es uno de los deportes más caros, implica muchos costos”, explica Karina.
Lejos de bajar los brazos, rescata el aprendizaje que le deja su hijo todos los días: “Él me enseña que los sueños se construyen. Así que vamos paso a paso”.
Cómo ayudar y acompañar el sueño de Alejo Pérez Esquivel
Para quienes deseen colaborar con Alejo y con otros jóvenes con discapacidad, la familia impulsa la Fundación Caminos de Amor y Esperanza, un espacio que busca generar oportunidades reales a través del deporte y la inclusión.
“Nuestro sueño es lograr que cada vez más chicos con discapacidad puedan concretar sus sueños, que se animen a luchar por ellos y que los concreten. Que Alejo sea el puntal que nos impulse a seguir y que otros padres se sumen, en el deporte que sea, en la actividad que sea, acompañando a sus hijos en todos los desafíos que quieran emprender”, concluye Karina.

Vías de contacto y colaboración:
- Instagram: Fundación Caminos de Amor y Esperanza
- Facebook: Fundación Caminos de Amor y Esperanza
- WhatsApp: 379 439-8708
La historia de Alejo no es solo la de un deportista en formación. Es la de un joven que demuestra que los límites se desafían, que los sueños se entrenan y que, con acompañamiento, el agua puede ser el camino hacia una vida más justa e inclusiva.
ADEMÁS EN NEA HOY:
El formoseño Mauricio Arias hizo podio en Entre Ríos
Girona espera por la habilitación de Claudio Echeverri, la joya chaqueña del fútbol argentino









