Una jornada de intenso calor en la Costa Atlántica bonaerense terminó en tragedia y tensión. Una serie de olas de gran tamaño, precedidas por una repentina retirada del mar, generó escenas de pánico en distintas playas de Mar Chiquita y Mar del Plata, provocando la muerte de un hombre de unos 30 años, decenas de heridos y múltiples rescates de emergencia.
El episodio ocurrió durante la tarde del lunes, cuando bañistas y turistas fueron sorprendidos por un fuerte oleaje que avanzó con violencia sobre la costa. Defensa Civil dispuso el cierre preventivo de las playas afectadas, mientras guardavidas, ambulancias y fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de emergencia para asistir a las personas atrapadas por el agua.
Según el parte oficial, al menos 35 personas debieron ser atendidas por golpes y laceraciones, una fue asistida por un paro cardíaco y un joven de aproximadamente 30 años falleció tras ser rescatado del mar. La marejada se extendió desde la boca de la Albúfera, en el partido de Mar Chiquita, hasta sectores céntricos y del norte de Mar del Plata.
Las imágenes registradas en Santa Clara del Mar y Camet Norte reflejan la magnitud del fenómeno: personas huyendo del agua, pertenencias arrastradas por las olas y bañistas —en especial adultos mayores y niños— siendo auxiliados en medio del caos. “Nos agarró de la nada una ola gigante que tapó toda la costa. Hubo gente lastimada, infartados y la playa quedó cerrada con policías y ambulancias”, relató una testigo.
MINI TSUNAMI EN LA COSTA BONAERENSE: REPORTARON OLAS GIGANTES Y GENTE HERIDA Según describen los turistas que están veraneando en la Costa Atlántica se produjo un “mini” tsunami en Santa Clara del Mar, una apacible localidad de 5 mil habitantes pic.twitter.com/7NWIEnOyRA
— Perspectiva Sur (@perspectivasur) January 12, 2026
En Camet Norte, la situación fue aún más crítica por la configuración del terreno. Vecinos y turistas denunciaron dificultades para evacuar debido a escaleras colapsadas y accesos clausurados. “El agua quedó contra el acantilado y no se podía salir. Estábamos cercados”, contó una mujer que vivió el episodio.
Desde Defensa Civil de la Provincia explicaron que se trató de un fenómeno conocido como olas espurias o “súper ola”, eventos que se producen de manera aleatoria e imprevisible. Detallaron que, al momento del hecho, se registraba un aumento local del viento producto de ráfagas asociadas a tormentas cercanas a Mar del Plata. Si bien el cambio de condiciones meteorológicas había sido monitoreado, no existía forma de anticipar la magnitud del oleaje generado.
Por su parte, el meteorólogo del CONICET Iñaki Isla señaló que el evento también puede explicarse por la virazón, un cambio súbito en la dirección y velocidad del viento, frecuente en la región. “Cuando el viento rota del oeste al este, el mar sube rápidamente. Es un fenómeno conocido en Mar del Plata, aunque su intensidad puede variar”, explicó.
Aunque técnicamente no se trata de un tsunami, la violencia del agua y la rapidez con la que avanzó sobre la costa explican por qué muchos testigos lo describieron como tal. El episodio vuelve a encender la alarma sobre la necesidad de reforzar los sistemas de alerta, la infraestructura costera y la prevención en playas altamente concurridas durante la temporada alta.
Mientras continúan las investigaciones y evaluaciones oficiales, el impacto emocional y el saldo fatal de lo ocurrido dejan una señal clara: incluso fenómenos considerados habituales pueden transformarse, en segundos, en una amenaza mortal cuando confluyen condiciones extremas y miles de personas expuestas.
Con información de Mi8 e InfoCielo.
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