En un escenario donde la competitividad industrial depende cada vez más de la calidad y el valor agregado, el secado de madera se convirtió en un factor decisivo para el crecimiento de la actividad foresto-industrial en Formosa. Durante el último año, más de 12 empresas, cooperativas y consorcios madereros locales lograron mejorar su producción gracias al uso del Centro de Secado de Madera, una infraestructura que permite optimizar la materia prima y reducir pérdidas en el proceso productivo.
Carpinterías y PyMEs de localidades como Pirané y Palo Santo accedieron a un servicio que, para muchos pequeños productores, resulta inaccesible por su alto costo tecnológico. El secado controlado no solo mejora el rendimiento de la madera, sino que disminuye deformaciones, rajaduras y desperdicios, un problema recurrente en la fabricación de muebles, aberturas y pisos cuando se trabaja con madera sin tratamiento adecuado.
En total, se realizaron ocho ciclos de secado, alcanzando un volumen de 71.608 pies de madera, correspondientes a especies de alto valor como lapacho, guayaibí, palo blanco, vinal, ibirapitá y guaranina. El resultado fue una materia prima más estable y de mejor calidad, apta para distintos usos industriales.

Más valor agregado para Formosa y llegada a otros mercados
La madera seca producida en el centro se utiliza principalmente en la fabricación de muebles, aberturas para viviendas, pisos, mobiliario escolar y equipamiento urbano, elaborados por empresas y consorcios formoseños. Este salto en calidad permitió que parte de la producción trascienda el mercado local y se comercialice en provincias como Córdoba y Buenos Aires, ampliando el alcance del sector foresto-industrial provincial.
Además del impacto productivo, el centro se consolidó como un espacio de referencia técnica. A lo largo del año recibió 58 visitas de representantes de organismos públicos, universidades e instituciones especializadas, lo que evidencia el interés que genera la experiencia y abre la puerta a nuevas articulaciones y mejoras tecnológicas.
Lejos de los discursos grandilocuentes, los números muestran que el acceso al secado industrial es una herramienta concreta para fortalecer a pequeños y medianos productores, mejorar la competitividad y sostener empleo local. En una provincia con fuerte tradición maderera, el desafío pasa por seguir profundizando el agregado de valor y consolidar una industria que pueda competir en calidad dentro y fuera de Formosa.
Con información del Ministerio de Economía, Hacienda y Finanzas de Formosa.
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