- Publicidad -

El segundo año de Milei: el costo social del plan económico y los desafíos para el 2026

A dos años de asumir la presidencia, Javier Milei presenta un panorama económico de luces y sombras: logró bajar la inflación y estabilizar el dólar, pero a costa de una profunda caída del poder adquisitivo, destrucción de empleo registrado y contracción de sectores clave de la economía.
Fuente: TN

El 10 de diciembre se cumplen dos años de la gestión de Javier Milei, período en el cual la economía argentina experimentó una transformación radical que dividió al país entre ganadores y perdedores. Mientras el Gobierno celebra haber bajado la inflación al 2,3% mensual en octubre y mantener el dólar dentro de una banda cambiaria estable, los números de la microeconomía muestran una realidad más compleja para millones de argentinos.

El salario mínimo es hoy de $334.800, pero su capacidad de compra cayó dramáticamente: si en noviembre de 2023 cubría el 78,9% de la canasta básica de una familia tipo, en octubre de 2025 apenas alcanza el 59,2%. Los jubilados de la mínima pasaron de cubrir el 50% de sus gastos mensuales al 26,6% en el mismo período, según la Defensoría de la Tercera Edad.

La pobreza, que alcanzó al 31,8% de la población según la UCA, mostró una reducción que el propio director del Observatorio de la Deuda Social, Agustín Salvia, advirtió podría estar sobrestimada. «Si observamos la estimación con corrección de captación, la pobreza sólo se habría reducido en 2,1 puntos porcentuales respecto a 2023«, precisó. Además, sin la Asignación Universal por Hijo, la pobreza treparía al 42%.

Una economía a dos velocidades

El modelo Milei consolidó una economía profundamente segmentada. Mientras el agro creció 45% desde 2023 (recuperándose de la sequía), la intermediación financiera un 16,8% y la minería un 15,7%, los sectores ligados al empleo masivo se desplomaron: la construcción cayó 24%, la industria 9,5% y el comercio 4,9%. El resultado: 19.164 empresas menos y casi 140.000 empleos registrados del sector privado perdidos.

El consumo refleja esta contracción: según CAME, en junio de 2024 las ventas minoristas cayeron 21,9% interanual. Aunque en octubre de 2025 la caída se moderó al 1,4%, el nivel de actividad permanece deprimido. Paradójicamente, el endeudamiento de las familias se disparó: cada cliente de entidades financieras debe en promedio $4,4 millones, un 144% más que en diciembre de 2023.

El modelo prioriza sectores de bajo empleo mientras perjudica al consumo y la industria

El problema de las reservas y el dólar

Entre los principales problemas de la macroeconomía argentina durante el 2025 se ubicó en el sector externo. Las reservas brutas son de 42 mil millones de dólares, pero descontando compromisos con el Banco de China, el Tesoro estadounidense, depósitos bancarios y vencimientos de Bopreal, las reservas netas estaría en números negativos, cerca de los -7.000 millones.

El tipo de cambio, aunque estable nominalmente, se aprecia en términos reales al subir menos que la inflación, comprometiendo la competitividad de sectores productivos. El mercado proyecta un dólar de $1.720 para fines de 2026, lo que implica un crawling del 16,8%, inferior a la inflación esperada del 19,6%.

La reforma laboral en el peor momento

En este contexto, Milei impulsa una reforma laboral que será tratada en sesiones extraordinarias de diciembre. El proyecto, elaborado por el Consejo de Mayo, propone eliminar la ultraactividad de los convenios colectivos, promover convenios por empresa, incorporar «salarios dinámicos» según productividad y crear Fondos de Asistencia Laboral como alternativa a las indemnizaciones tradicionales.

Sin embargo, impulsar una reforma que flexibiliza derechos en un contexto de caída del consumo, destrucción industrial y baja demanda laboral genera interrogantes sobre su real impacto en la creación de empleo formal. Economistas como Joan Manuel Vezzato, de Fundar, advirtieron que una flexibilización de estas características en condiciones de recesión no ayudarían a crear empleo de calidad,  sino mas bien a convalidar la informalidad, que durante el segundo trimestre del 2025 alcanzó el 43,2% de los puestos de trabajo, 1,6 puntos más que un año atrás.

2026: ¿el año del crecimiento?

El Gobierno proyecta un crecimiento del 6% para 2026, pero el mercado es más cauto y estima 3,4%. La apuesta oficial se basa en cuatro pilares: energía, minería, agroindustria y servicios basados en conocimiento. Todos sectores de baja intensidad en empleo masivo.

Con sectores como textil, comercio, electrónica y metalmecánica golpeados, y una reforma laboral que prioriza la «modernización» sobre la protección del empleo, el 2026 será la prueba de fuego para determinar si el modelo Milei puede traducir los números macro en bienestar para la mayoría.

ADEMÁS EN NEA HOY:

Caputo vuelve a recortar retenciones y profundiza la dependencia del campo en plena urgencia por los dólares

Motosierra a las provincias golpea a la educación: los salarios docentes retrocedieron 10 años

La mitad de los hogares argentinos ya recurre a créditos o ahorros para sobrevivir

ULTIMAS NOTICIAS

Suscribite a nuestro newsletter

Si querés recibir las noticias más leídas gratis por mail, dejanos tu correo