El último Boletín Epidemiológico Nacional confirmó un aumento significativo de casos de coqueluche, la enfermedad respiratoria conocida también como tos convulsa, que ya provocó el fallecimiento de siete niños menores de dos años en lo que va del año. Según el informe oficial, se registraron 627 casos confirmados en 2025, una cifra que sostiene la tendencia ascendente observada desde el año pasado.
Desde el Ministerio de Desarrollo Humano de Formosa insisten en que la vacunación es la medida más efectiva para prevenir esta infección altamente contagiosa y evitar las formas graves, especialmente en bebés que aún no cuentan con la inmunidad necesaria.
“La vacuna está incorporada al Calendario Nacional, es gratuita, obligatoria y muy efectiva, sobre todo para prevenir cuadros graves en la primera infancia”, explicó la directora de Epidemiología y Medicina Tropical, Claudia Rodríguez.
Panorama epidemiológico: por qué aumentan los casos de coqueluche
El incremento de contagios se da en un contexto de descenso generalizado de las coberturas de vacunación, fenómeno registrado tanto en Argentina como a nivel mundial tras la pandemia. La baja adherencia al calendario obligatorio abrió la puerta a la reaparición de enfermedades prevenibles, como el sarampión y ahora el coqueluche.
Rodríguez remarcó que la situación actual “confirma la urgencia de recuperar las coberturas de todas las vacunas, no solo contra la tos convulsa”, ya que constituyen la herramienta más sólida de prevención.
Qué es el coqueluche y cómo se transmite
El coqueluche es una infección causada por la bacteria Bordetella pertussis, que afecta principalmente las vías respiratorias superiores. Es altamente contagiosa y se transmite por las microgotas de saliva expulsadas al toser, estornudar o hablar.

Aunque puede presentarse a cualquier edad, la enfermedad es especialmente peligrosa en bebés menores de un año, quienes aún no desarrollaron defensas suficientes. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
-
Secreción y congestión nasal
-
Ojos enrojecidos
-
Fiebre
-
Ataques de tos violentos e incontrolables, que pueden causar vómitos, agotamiento y dificultad respiratoria
-
Un silbido característico al inhalar después de toser
Ante cualquier cuadro de tos persistente, las autoridades sanitarias recomiendan consultar de inmediato en el centro de salud más cercano y evitar la automedicación.
Vacunación: el eje central para prevenir casos graves
El Ministerio recordó el esquema del Calendario Nacional de Vacunación para prevenir la tos convulsa:
Durante el primer año de vida
-
Tres dosis de Quíntuple a los 2, 4 y 6 meses.
Refuerzos posteriores
-
A los 15 y 18 meses (Quíntuple).
-
A los 5 años (Triple Bacteriana Celular).
-
A los 11 años (Triple Bacteriana Acelular).
Grupos especiales
-
Embarazadas: una dosis de Triple Bacteriana Acelular a partir de la semana 20 de gestación.
-
Personal de salud que trabaja con bebés: una dosis cada cinco años.
Los especialistas destacan que esta estrategia permite proteger al bebé desde sus primeros días de vida gracias a los anticuerpos maternos, y cortar la cadena de transmisión en el entorno cercano.
Medidas de prevención complementarias
Además de la vacunación, los equipos sanitarios recomiendan mantener hábitos de cuidado cotidiano:
-
Lavado frecuente de manos
-
Uso de alcohol en gel
-
Ventilación de ambientes
-
Uso de barbijo en espacios cerrados ante síntomas respiratorios
-
Evitar el contacto estrecho con personas enfermas
Frente a la suba sostenida de casos y la muerte de siete niños en un contexto de baja inmunización, las autoridades reiteran la necesidad de completar los esquemas de vacunación en todas las edades. El coqueluche es una enfermedad prevenible y la herramienta más eficaz continúa siendo la vacuna.
Con información de Agenfor.
ADEMÁS EN NEA HOY:
Medios nacionales desinformaron ante el aumento del COVID-19 en Formosa










