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Enfermedades prevenibles en alza: alertan por el aumento de sarampión, paperas, hepatitis A y tos convulsa en Argentina

Los últimos Boletines Epidemiológicos del Ministerio de Salud advierten un crecimiento sostenido de enfermedades que estaban controladas gracias a las vacunas. La caída de las coberturas de inmunización, la desinformación y el avance del discurso antivacunas generan preocupación en la comunidad médica por el riesgo de nuevos brotes.
La cobertura de vacunas alcanzó mínimos históricos y la SAP alerta riesgo sanitario.
La cobertura de vacunas alcanzó mínimos históricos y la SAP alerta riesgo sanitario.

En Argentina se está dando un fenómeno preocupante: el aumento sostenido de enfermedades prevenibles como el sarampión, las paperas, la hepatitis A y la tos convulsa. Estas enfermedades muestran en 2025 una tendencia ascendente, de acuerdo con los últimos Boletines Epidemiológicos del Ministerio de Salud de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires. Lo más grave, es que se llaman enfermedades prevenibles porque pueden ser evitadas con vacunas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación.

Los especialistas coinciden en que la caída de las coberturas de vacunación y la pérdida de hábitos preventivos explican gran parte del fenómeno. A esto se suman factores como la desinformación en redes sociales y el avance del discurso antivacunas, que generaron un retroceso en los niveles de inmunización alcanzados en décadas anteriores.

Tos convulsa: casos en aumento y muertes evitables

Uno de los brotes más preocupantes de 2025 es el de tos convulsa o coqueluche, una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más peligrosa para los lactantes que todavía no desarrollaron inmunidad. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, entre las semanas epidemiológicas 1 y 41 de este año se notificaron 3.725 casos de coqueluche en todo el país, de los cuales 407 fueron confirmados. La incidencia acumulada alcanza 0,70 casos cada 100.000 habitantes, superando los registros de los años 2021, 2022 y 2024. El documento detalla que los niños menores de un año concentran el 41,6% de los casos confirmados (138 en total), especialmente los menores de 6 meses, que suman 95.

Entre los casos confirmados se notificaron 5 fallecimientos, todos en menores de 2 años. Las autoridades advirtieron que 4 de los niños fallecidos no contaban con vacunación registrada, mientras que el quinto no había adquirido protección porque su madre no recibió la dosis indicada durante el embarazo. “La vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir las formas graves y las muertes por coqueluche. Se enfatiza la importancia de alcanzar y mantener coberturas mayores al 95% en todos los grupos objetivo”, remarcó la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en un comunicado reciente.

El Calendario Nacional de Vacunación contempla 3 dosis durante el primer año de vida, refuerzos entre los 15 y 18 meses, a los 5 años y a los 11 años, además de la aplicación de la vacuna triple bacteriana acelular en cada embarazo. La protección indirecta a través de los anticuerpos maternos es clave para proteger a los recién nacidos, por lo que la inmunización durante la gestación es prioritaria.

Gráfico incluido en el Boletín Epidemiológico Nacional Semana epidemiológica 41.

Caída de las coberturas de vacunación

El Ministerio de Salud de la Nación reconoce que el descenso de las coberturas es un fenómeno global, multicausal y que se acentuó después de la pandemia. Entre 2012 y 2016, las coberturas en lactantes y niños se mantenían en torno al 90% y 80% respectivamente, pero desde 2017 comenzó una tendencia descendente.

El quiebre más fuerte ocurrió en 2020, con el aislamiento por COVID-19. Si bien hubo cierta recuperación en 2021 y 2022, en 2023 se registraron los valores más bajos de la serie: 68,8% en la tercera dosis de vacuna quíntuple o séxtuple. En 2024 la cobertura subió a 78,8%, pero aún por debajo de los niveles previos a la pandemia. Entre las causas del descenso se incluyen la falta de percepción de riesgo, la presencia de grupos antivacunas, las fake news y las oportunidades perdidas de vacunación.

Sarampión: la enfermedad que más creció

El sarampión es la enfermedad prevenible por vacuna que más aumentó en Argentina. Hasta la semana epidemiológica 15 (abril de 2025), se confirmaron 21 casos, principalmente en Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo que representa un incremento del 1800% respecto de los años previos.

El doctor Ramiro Heredia, del Hospital de Clínicas de la UBA, explicó que “En varias regiones del mundo estamos viendo la reemergencia o la aparición de brotes de sarampión. Esto está directamente relacionado a las caídas de las tasas de vacunación. El sarampión es una enfermedad infecciosa muy transmisible, sino la más transmisible, que requiere muy altas tasas de vacunación para evitarla, por lo cual cuando cae empieza a aparecer casos como estamos viendo ahora”.

Paperas: un aumento del 295%

Otra enfermedad en ascenso es la parotiditis, conocida comúnmente como paperas. Hasta abril de 2025 se registraron 257 casos acumulados, lo que representa un aumento del 295% respecto de la mediana de los últimos 5 años.

La enfermedad suele cursar con fiebre, dolor de cabeza y la hinchazón característica de las glándulas parótidas, pero en adultos puede causar complicaciones como inflamación de los testículos (orquitis) u ovarios (ooforitis). La vacuna triple viral, que protege contra el sarampión, la rubéola y las paperas, está indicada en 2 dosis: la primera al año de vida y la segunda en el ingreso escolar (entre los 5 y 6 años). Es una inmunización segura y gratuita disponible en todos los centros de salud del país.

Hepatitis A: un repunte de más del 450%

El Boletín Epidemiológico Nacional también advierte un fuerte aumento de hepatitis A, una enfermedad viral de transmisión fecal-oral que puede propagarse por el consumo de agua o alimentos contaminados. En 2025 se notificaron 50 casos acumulados, frente a una mediana de 9 en años previos, lo que equivale a un incremento del 456%. El aumento se observó especialmente en la población de 20 a 39 años, asociada a prácticas de higiene y hábitos alimentarios o sexuales inseguros.

“Hay que enfatizar que es una enfermedad prevenible por la vacunación y que la vacuna está incluida en el calendario obligatorio”, señaló el doctor Heredia. La inmunización protege contra cuadros graves que pueden comprometer el funcionamiento del hígado y evitar brotes comunitarios. También se registraron aumentos más moderados en hepatitis B y C, del 13% y 17% respectivamente. En total, el Ministerio de Salud notificó 206 casos de hepatitis B y 385 de hepatitis C durante 2025.

Preocupación por el retroceso sanitario

Los especialistas advierten que los aumentos recientes de enfermedades inmunoprevenibles reflejan una pérdida del hábito de vacunarse y un retroceso en la prevención sanitaria. El infectólogo Ricardo Teijeiro, del Hospital Pirovano, sostuvo que “en general estas enfermedades, que están controladas por vacunas, están viviendo hoy distintos cuadros de reemergencia por descuido de no vacunarse o vacunar a los más niños”.

“Por ejemplo, el sarampión que apareció con un nuevo brote y la hepatitis A que resurgió en grupos de 20 hasta 45 años, es porque no estamos adecuadamente vacunados o porque las coberturas son bajas. Perdimos el hábito de la vacunación, del control, de la prevención en los últimos años, añadió.

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