Mientras el gobierno nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos, marcado por derrotas electorales y escándalos de corrupción, el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, decidió ubicarse en la vereda opuesta a la mayoría de sus pares provinciales: en lugar de tomar distancia, eligió redoblar su cercanía con Javier Milei y su círculo de poder.
En las últimas 48 horas, Leandro Zdero no solo participó de la mesa federal que intentó armar el flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, junto a Cornejo y Frigerio —ante la ausencia del resto de los mandatarios—, sino que además se mostró en Casa Rosada con Eduardo “Lule” Menem, operador acusado en los audios de presuntas coimas en la ANDIS. La reunión, de más de dos horas, fue interpretada como una legitimación política hacia una figura bajo sospecha.
Lejos de marcar distancia, este viernes el chaqueño volvió a moverse en sintonía con el oficialismo: visitó la Quinta de Olivos para reunirse directamente con Javier y Karina Milei, en una señal inequívoca de apoyo al Presidente en medio de su aislamiento.
Me reuní con el presidente Javier Milei para plantear temas vinculados a la situación económica y financiera de la provincia, como así también de proyectos que necesitamos para seguir ordenando y abrazar el crecimiento y el desarrollo de todos. pic.twitter.com/J5goUzWP4X
— Leandro Zdero (@LeandroZdero) September 12, 2025
Leandro Zdero y los Milei: una apuesta riesgosa
El alineamiento de Zdero no sorprende: ya había firmado el Pacto de Mayo en 2024, respaldó la Ley Bases y sostuvo en varias oportunidades que su cercanía con Nación responde a la necesidad de conseguir recursos para su provincia. Sin embargo, hoy esa estrategia se lee como un apoyo a un gobierno debilitado y cuestionado por corrupción, mientras otros mandatarios del NEA —como Valdés, Passalacqua e Insfrán— marcan distancia y exigen mayor federalismo.
El contraste es notorio: mientras en Córdoba los gobernadores de Provincias Unidas consolidaban un espacio alternativo frente al centralismo libertario, Zdero eligió abrazar a Milei en el peor momento de su gestión, convirtiéndose en uno de los pocos gobernadores dispuestos a dar respaldo político cuando la mayoría prefiere silencio o crítica abierta.
Vamos a llamar a las fotos por su nombre: reunión de campaña de la conducción nacional de LLA con los jefes provinciales de la boleta violeta en octubre de 3 provincias. Zdero, Frigerio y Cornejo en encuentro disfrazado de dialogo político de la “mesa federal “. pic.twitter.com/IHFNa81ljm
— Fabián Doman (@fabdoman) September 11, 2025
Entre la billetera y la foto
Zdero repite que busca “ordenar” y “desarrollar” su provincia, pero su accionar plantea una pregunta incómoda: ¿se trata de pragmatismo para obtener fondos en un contexto de ahogo financiero, o de un alineamiento político que lo compromete con los escándalos del oficialismo nacional?
En un escenario en que los gobernadores del NEA reclaman diálogo real y denuncian el parate de obras, Zdero se muestra en la foto con Milei, Karina y Lule Menem. Una foto que, más que fortaleza, transmite soledad compartida: la de un Presidente golpeado y la de un gobernador que apuesta todo a una alianza que puede terminar costándole caro en términos políticos.
Con información de Ámbito y otras agencias.
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