Formosa sigue reclamando al Gobierno nacional respuestas sobre una cuestión estratégica: la interconexión eléctrica entre Clorinda y , en Paraguay. Este enlace internacional —que une el sistema argentino con el paraguayo— lleva años inactivo, pero continúa siendo una pieza clave para reforzar el suministro del norte argentino y garantizar confiabilidad en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Pese a su importancia, el Gobierno nacional de Javier Milei no solo no ha hecho nada para restablecer la conexión, sino que intentó retirar un transformador esencial que la haría técnicamente irrecuperable en el futuro. Ante esta situación, fue necesaria una medida cautelar de la justicia federal —por pedido de la Defensoría del Pueblo de Formosa— para frenar lo que muchos en la provincia consideran un “desguace planificado”.
Formosa ofreció pagar la obra en Clorinda, Nación no contestó
Según confirmó Fernando De Vido, presidente del directorio de REFSA, la provincia de Formosa propuso en 2024 financiar con fondos propios la obra de reparación, incluyendo la reconstrucción de la torre 80, dañada por una colisión fluvial. Incluso presentó por nota un esquema de repago a la Secretaría de Energía, al Ente Regulador (ENRE) y a CAMMESA, la compañía nacional que administra el mercado eléctrico.

“La Provincia ha ofrecido el financiamiento, por nota, en el año 2024, como corresponde, y no hemos tenido respuesta”, denunció De Vido. “Lo que sí recibimos fue una llamada de un gerente de TRASNEA para informarnos que iban a retirar el transformador.”
El transformador en cuestión está instalado en Clorinda, dentro de la estación de 220 kV que permite el intercambio energético entre ambos países. Su traslado significaría anular definitivamente la posibilidad de reactivar el vínculo con Paraguay. Y no se trata de un repuesto cualquiera: la fabricación de uno nuevo puede demorar entre 18 y 36 meses, por su complejidad técnica.
La interconexión: un activo regional, no solo formoseño
Más allá del beneficio directo para Clorinda y las localidades sobre la Ruta 86, la línea Guarambaré – Clorinda es estratégica para todo el norte argentino, especialmente en épocas de alta demanda como el verano. De Vido destacó que esta interconexión “forma parte de los anillos de interconexión eléctrica que garantizan confiabilidad al sistema”.
“Dejarla fuera de servicio muestra un desinterés total del Estado nacional por un activo que, además, demostró su importancia histórica”, sostuvo. Un ejemplo contundente: tras el histórico apagón de junio de 2019, fue justamente esta interconexión la que permitió comenzar la recuperación del suministro en el norte del país.
Además, Formosa gestionó ante la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay la disponibilidad de energía y potencia para reactivar la conexión, demostrando voluntad política y técnica de avanzar. Pero desde Buenos Aires, el silencio ha sido la única respuesta.

Línea Guarambaré – Clorinda: un problema que no es técnico, es político
Desde el Gobierno provincial se apunta directamente a la Secretaría de Energía, que desfinanció la obra y no responde los pedidos formales. La situación pone en evidencia un desinterés estructural del Gobierno nacional por las necesidades energéticas del norte del país.
“Estamos hablando de un activo de interés nacional. No es sólo para Formosa: beneficia a todo el sistema interconectado. Pero parece que desde Buenos Aires la única prioridad energética es el AMBA”, criticó una fuente del sector.
Más aún, la decisión de trasladar el transformador a Mendoza fue tomada sin ningún proceso formal de consulta, lo que alimenta la sospecha de que se trata de una política deliberada de recentralización energética, en detrimento de las provincias periféricas.
La justicia tuvo que intervenir para frenar el daño
Ante la inacción del Ejecutivo nacional que lideran los libertarios, la Defensoría del Pueblo formoseña llevó el caso a la justicia federal, que ordenó mantener el transformador en Clorinda hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo. La medida cautelar fue celebrada como una victoria judicial en defensa del patrimonio energético regional.
Pero en los hechos, la amenaza sigue latente. Si Nación insiste con el retiro del equipo, no solo se perdería una conexión internacional clave, sino que se sentaría un peligroso precedente de abandono de infraestructura pública, incluso cuando las provincias están dispuestas a hacerse cargo de la inversión.
¿Qué se está esperando?
La pregunta que sobrevuela es inevitable: ¿por qué el Gobierno nacional se niega a permitir que una provincia financie una obra estratégica que beneficia al país entero?. La falta de respuestas, los intentos de desmontaje y el silencio burocrático dejan en evidencia una grave falta de federalismo y una preocupante desatención a las necesidades energéticas del norte argentino.
Mientras tanto, el transformador sigue bajo custodia judicial, la línea permanece inactiva y la interconexión Guarambaré – Clorinda corre el riesgo de convertirse en un recuerdo más de un modelo energético que alguna vez supo pensar en términos de soberanía, integración regional y equidad territorial.
Con información de Agenfor y la Defensoría del Pueblo de Formosa.
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