- Publicidad -

Cajones abiertos y pertenencias revueltas: denuncian una intrusión en la sala de prensa de Casa Rosada

Periodistas denunciaron una intrusión en la Sala de Prensa de Casa Rosada, donde encontraron cajones abiertos, pertenencias revueltas y algunos faltantes. El Gobierno investiga qué ocurrió.
Foto: archivo

La Sala de Periodistas de Casa Rosada amaneció este lunes con una escena que generó preocupación entre los trabajadores de prensa: cajones abiertos, papeles y pertenencias fuera de lugar y distintos objetos revueltos. Además, denunciaron el faltante de productos de uso cotidiano, entre ellos yerba y leche.

El episodio habría ocurrido durante el fin de semana. Los últimos periodistas se retiraron de la sala el viernes por la tarde y el desorden fue descubierto cerca de las 8 de la mañana del lunes. Hasta el momento, no se estableció públicamente quién ingresó al lugar ni cuándo ocurrió la intrusión.

Un ingreso que deja interrogantes

La situación genera especial preocupación porque la sala se encuentra dentro de Casa Rosada, un edificio presidencial sometido a controles de acceso y seguridad.

Según el relevamiento del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), no se habrían detectado signos de que las cerraduras hubieran sido forzadas. Por eso, además de establecer qué elementos faltan, una de las principales preguntas es cómo fue posible acceder al espacio.

Por ahora, tampoco existe una confirmación oficial de que haya ocurrido un robo. Lo constatado por los periodistas es que sus pertenencias fueron manipuladas y que algunos elementos ya no estaban en el lugar.

El espacio donde trabajan los periodistas acreditados apareció con cajones abiertos y pertenencias revueltas este lunes. Foto: Gobierno de la Nación

Qué dijo el Gobierno

Ante la denuncia, fuentes oficiales señalaron que el Gobierno se encuentra “averiguando qué pasó”.

La investigación deberá determinar quién tuvo acceso a la sala durante el período en que permaneció cerrada y si los mecanismos de seguridad funcionaron correctamente. También resta conocer si los registros de las cámaras de seguridad permiten reconstruir lo sucedido.

El episodio ocurre en un momento particular para los periodistas acreditados en Casa Rosada. Durante la gestión de Javier Milei, el vínculo entre el Gobierno y distintos sectores de la prensa estuvo marcado por fuertes cruces y modificaciones en las condiciones de acceso y circulación dentro de la sede presidencial.

En abril, el Ejecutivo restringió el ingreso de periodistas vinculados a determinados medios en medio de la controversia por una investigación internacional sobre una presunta operación rusa de desinformación. Poco después, la Sala de Periodistas fue cerrada temporalmente.

Aunque posteriormente volvió a funcionar, las restricciones sobre la circulación de los trabajadores de prensa continuaron siendo cuestionadas por organizaciones periodísticas.

FOPEA había advertido sobre estas limitaciones y reclamado condiciones adecuadas para el desarrollo de la tarea periodística.

FOPEA cuestionó las restricciones y controles que enfrentan los periodistas acreditados dentro del edificio. Foto: archivo

Una contradicción que vuelve a poner el foco en Casa Rosada

En ese contexto, el episodio plantea un interrogante difícil de ignorar: mientras los periodistas enfrentan controles y restricciones para circular dentro de la Casa Rosada, una sala destinada a su trabajo apareció con cajones abiertos y pertenencias manipuladas.

Lo acontecido abre preguntas sobre los mecanismos de seguridad y sobre quiénes tuvieron acceso a la sala durante el fin de semana.

FOPEA reclamó que el hecho sea esclarecido. Ahora resta conocer qué muestran los registros de seguridad y si las autoridades pueden determinar quién ingresó.

Por el momento, la explicación oficial se resume en una frase: el Gobierno está intentando averiguar qué ocurrió.

Fuentes: El Destape, La Nación, FOPEA y Radio 10.

ADEMÁS EN NEA HOY:

El ajuste de Milei también se mide en empleos: el Estado perdió más de 17.000 puestos en un año

Caso Cerimedo: qué es una granja de bots y por qué su caída golpea la estrategia digital de Milei