La crisis salarial universitaria vuelve a tensar la relación entre los gremios y el Gobierno nacional. Mientras docentes y no docentes ratificaron un paro para este miércoles 12 de agosto, el Ministerio de Capital Humano convocó una nueva mesa paritaria para el 1 de septiembre, en medio del reclamo por la recomposición de los salarios y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La convocatoria no logró desactivar el conflicto. Los sindicatos sostienen que la discusión no se limita a una nueva negociación salarial, sino que incluye el cumplimiento integral de la Ley 27.795, que establece mecanismos de actualización para salarios, presupuesto y becas.

El paro universitario del 12 de agosto fue ratificado por distintas organizaciones gremiales frente a la falta de respuestas que consideran suficientes para recomponer los ingresos del sector.
La medida se realizará en el inicio del segundo cuatrimestre y tendrá impacto en universidades nacionales de todo el país. En el caso de los gremios nucleados en CONADU, además, se definió una jornada de protesta para el miércoles y un nuevo paro de 48 horas para el 27 y 28 de agosto.
El conflicto también alcanza a los trabajadores no docentes. La convocatoria del Ministerio de Capital Humano incluye a ambos sectores, por lo que la discusión salarial abarca a una parte central del funcionamiento cotidiano de las universidades públicas.
Una paritaria que llega después del conflicto
La reunión fue fijada para el 1 de septiembre, pese a que los gremios ya habían definido nuevas medidas de fuerza para agosto. El encuentro será la próxima instancia formal para discutir la situación salarial de docentes y no docentes.
El antecedente inmediato es un acuerdo que estableció una recomposición salarial del 24,33%, distribuida en un aumento del 21,33% desde junio y otro 3% previsto para octubre. Los sindicatos cuestionan que ese esquema resulte suficiente frente a la pérdida acumulada de poder adquisitivo y sostienen que todavía existe una brecha significativa respecto de lo que consideran necesario para recuperar los salarios.
Desde el sector universitario también plantean que el acuerdo salarial no resuelve por sí solo el problema del financiamiento universitario. El reclamo incluye partidas para becas estudiantiles, hospitales universitarios y la actualización presupuestaria prevista por la legislación.

El Gobierno cuestionó la medida y los gremios profundizaron el reclamo
El Ministerio de Capital Humano calificó el paro de “carácter político” y sostuvo que no existe incumplimiento de las obligaciones del Ejecutivo. Esa es la posición oficial del Gobierno, que también defendió el esquema de negociación acordado previamente.
Sin embargo, los gremios mantienen una interpretación diferente. CONADU denunció que el conflicto lleva casi 300 días y resolvió profundizar el plan de lucha durante agosto, con nuevas jornadas de protesta y medidas de fuerza.
La disputa, por lo tanto, no se reduce a la fecha de una paritaria. El punto de fondo es cuánto reciben las universidades para funcionar y cuánto pueden recuperar los trabajadores universitarios frente a la evolución de los precios.
Además, las medidas alcanzarán a las universidades nacionales de la región, entre ellas la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), cuyos docentes y no docentes forman parte del sistema universitario nacional.
Con la convocatoria del 1 de septiembre ya definida, el conflicto queda abierto durante todo agosto. Los gremios anunciaron nuevas medidas mientras esperan una respuesta que incluya no solo salarios, sino también el financiamiento de las universidades públicas y la aplicación de la Ley 27.795.
Fuente: CONADU, Página 12, INFOBAE
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