La crisis económica nacional también golpea con fuerza en el Litoral y, en particular, en Corrientes, donde en los últimos dos años se registró el cierre de más de 800 empresas.
El dato refleja un escenario complejo para el entramado productivo, con impacto directo en el empleo, el consumo y la dinámica económica de la provincia.

Fuerte caída del tejido empresarial en Corrientes
De acuerdo a relevamientos recientes, la provincia de Corrientes acumuló más de 800 empresas cerradas entre 2023 y 2025, en línea con la tendencia nacional de retracción del sector privado. Este proceso no solo implica la desaparición de unidades productivas, sino también una señal clara de las dificultades que atraviesan las pymes y el creciente desempleo en un contexto económico adverso.
A nivel país, la pérdida de empresas empleadoras supera las 21.000 firmas, lo que evidencia una caída sostenida del tejido productivo. En este escenario, las economías regionales como la correntina enfrentan mayores desafíos debido a su dependencia del mercado interno y la menor capacidad de absorber shocks macroeconómicos.

Comercio y servicios, en el centro de la crisis
En Corrientes, uno de los sectores más golpeados es el comercio, que representa una porción clave de la actividad económica local. La caída del consumo impacta de lleno en este rubro, generando cierres de locales y reducción de personal.
A esto se suma el sector de servicios, que también muestra señales de retracción. La menor demanda, combinada con el aumento de costos operativos como tarifas, alquileres e insumos, configura un escenario difícil de sostener para muchas pymes.
En este contexto, muchos emprendimientos optan por reducir su estructura o directamente cerrar, ante la imposibilidad de mantener niveles mínimos de rentabilidad.
Factores que explican el cierre de empresas
El fenómeno del cierre de empresas en Corrientes responde a múltiples factores que se combinan entre sí. Por un lado, la caída del consumo interno limita las ventas y afecta la sostenibilidad de los negocios. Por otro, el aumento de costos operativos reduce los márgenes de ganancia.
Además, las dificultades para acceder al crédito representan un obstáculo importante. En un contexto de tasas elevadas, muchas pymes no logran financiar capital de trabajo ni inversiones, lo que agrava su situación.
También incide la incertidumbre económica, que desalienta nuevas inversiones y lleva a muchos empresarios a adoptar una postura defensiva, priorizando la supervivencia antes que la expansión.
Impacto en el empleo y la economía local
El cierre de más de 800 empresas en Corrientes tiene un efecto directo sobre el empleo formal, ya que cada unidad productiva que desaparece implica la pérdida de puestos de trabajo. Esto repercute en el nivel de ingresos de las familias y, a su vez, retroalimenta la caída del consumo.
Se genera así un círculo negativo: menos empresas implican menos empleo, lo que reduce el consumo y profundiza la crisis económica del sector comercial y productivo. Este fenómeno se siente con mayor intensidad en ciudades donde la actividad económica depende fuertemente del comercio y los servicios.
Asimismo, la reducción del número de empresas impacta en la recaudación y en la capacidad de crecimiento económico de la provincia, afectando tanto al sector privado como al público.
El panorama actual en Corrientes enciende señales de alerta entre empresarios, comerciantes y analistas económicos. La continuidad de esta tendencia podría profundizar el deterioro del tejido productivo, dificultando una eventual recuperación.
Fuentes: Corrientes Hoy; Infobae; Ámbito; Centro de Economía Política Argentina (CEPA); Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT); informes económicos regionales.
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