- Publicidad -

Modificación del esquema de bandas cambiarias: Milei adopta la receta del FMI ¿Qué impactos tendrá en la economía?

El Gobierno reconoce que el tipo de cambio no logró domar la inflación y pasa a indexar las bandas cambiarias por el IPC. La medida protege a los acreedores externos pero amenaza con profundizar la crisis de salarios e industria en Argentina.
Fuente: La Prensa

El Banco Central anunció este lunes un cambio sustancial en su política cambiaria que marca un punto de quiebre en la gestión económica de Javier Milei. Desde enero de 2026, las bandas de flotación del dólar dejarán de ajustarse al 1% mensual fijo para moverse según la inflación registrada dos meses atrás. El giro representa la confesión implícita de que el ancla cambiaria fracasó en su objetivo de llevar la inflación por debajo del 1% mensual, tal como el Gobierno esperaba cuando implementó la estrategia del crawling peg.

Así como intentaron anclar los salarios para contener precios, confiaban en que fijar el aumento del dólar al 1% mensual forzaría a la inflación a converger hacia ese nivel. La realidad demostró lo contrario. Con el IPC cerrando noviembre en 2,5% y las proyecciones del propio BCRA anticipando un 2,1% para diciembre, la brecha entre el ajuste cambiario y la inflación real se amplió mes a mes, generando un atraso pronunciado del tipo de cambio.

Ese atraso cambiario tuvo consecuencias visibles: argentinos aprovechando para viajar al exterior con un dólar relativamente barato, importaciones facilitadas y, sobre todo, una imposibilidad creciente del Banco Central para acumular reservas internacionales. Aquí es donde entra en escena la presión del Fondo Monetario Internacional y los acreedores externos.

La receta del FMI: dólares para pagar deuda, no para viajar

El nuevo esquema responde a una lógica financiera más que productiva. Al indexar las bandas por inflación, el Gobierno garantiza que el dólar no se seguirá atrasando en términos reales. Esto significa que los argentinos perderán poder adquisitivo en dólares: viajar al exterior será más caro, importar bienes de consumo también, y el ahorro en moneda extranjera dejará de erosionarse frente a los precios internos.

¿Quién se beneficia? Principalmente los acreedores internacionales. El BCRA proyecta comprar entre 10.000 y 17.000 millones de dólares durante 2026, robusteciendo las reservas que sirven como garantía última de pago de la deuda externa. Con un dólar que ya no se atrasa, el flujo de divisas queda captivo para honrar compromisos financieros en lugar de «fugarse» en consumo o importaciones de la población. La medida responde más a exigencias del FMI que a una estrategia de desarrollo productivo o protección del poder adquisitivo de los argentinos.

El peligro de la espiral inflacionaria

Pero el nuevo esquema esconde una trampa peligrosa para una economía bimonetaria como la argentina. Al atar el dólar a la inflación pasada, se corre el riesgo de generar un círculo vicioso: el aumento del tipo de cambio presiona sobre los costos de insumos importados y productos dolarizados, lo que a su vez alimenta la inflación, que dos meses después vuelve a empujar al dólar hacia arriba.

Este mecanismo de retroalimentación es particularmente grave en un contexto donde los salarios ya están deprimidos y la industria nacional atraviesa una crisis profunda. Mientras el dólar se indexa automáticamente por inflación, los trabajadores argentinos siguen viendo cómo sus ingresos pierden terreno frente a los precios. La paritarias cerradas muy por debajo de la inflación acumulada han dejado al consumo interno herido, y un dólar que sube al ritmo del IPC podría agravar aún más la pérdida de poder de compra.

Para las pequeñas y medianas empresas, el panorama es igualmente complejo. Con un tipo de cambio que promete no atrasarse pero que tampoco ofrece competitividad real, la industria local enfrenta un escenario donde debe absorber costos en dólares indexados por inflación mientras compite con importaciones chinas subsidiadas. El resultado previsible es más destrucción del aparato productivo y mayor dependencia de bienes externos.

¿Ventana de oportunidad o profundización de la crisis?

Algunos analistas del mercado financiero celebraron el anuncio, argumentando que otorga previsibilidad y evita saltos cambiarios bruscos. Los bonos argentinos subieron hasta 2,5% y el índice Merval ganó 1,1% en la primera jornada tras el anuncio. Sin embargo, esta euforia responde a la lógica de los tenedores de deuda, no a las necesidades de la economía real.

El BCRA insiste en que el esquema es sostenible porque la demanda de dinero seguirá creciendo en 2026, absorbiendo la emisión necesaria para comprar reservas sin generar presiones inflacionarias adicionales. Pero esta proyección descansa sobre supuestos optimistas de reactivación económica que lucen difíciles de concretar con salarios deprimidos y crédito todavía escaso.

Lo cierto es que el abandono del ancla cambiaria del 1% mensual confirma que la estrategia original no funcionó. Milei apostaba a replicar con el dólar lo que intentó con los salarios: fijar una variable nominal y esperar que la economía converja. La inflación se negó a obedecer, los salarios se desplomaron en términos reales y ahora el tipo de cambio se indexa, resignando toda pretensión de funcionar como freno a los precios.

El resultado es un esquema que prioriza la acumulación de reservas para pagar deuda por sobre la protección del poder adquisitivo de los argentinos. Mientras los acreedores externos celebran garantías más sólidas, los trabajadores y las pymes enfrentan un horizonte donde el dólar los seguirá de cerca en cada aumento de precios, profundizando una crisis económica que no encuentra piso.

ADEMÁS EN NEA HOY:

Cristina Kirchner cuestionó el dólar indexado y afirmó que la economía “está en caída libre”

Caputo vuelve a recortar retenciones y profundiza la dependencia del campo en plena urgencia por los dólares

Dolarización 2025: el sueño americano en clave argentina

ULTIMAS NOTICIAS

Suscribite a nuestro newsletter

Si querés recibir las noticias más leídas gratis por mail, dejanos tu correo